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Divina comedia subterránea

En las noches, a las seis y cuarenta
el infierno es mi camino a casa.
El tercer circulo, al ver la masa
de almas, recuerdo. Como una tormenta


se retuerce en si misma, casi asquienta
se propaga por la estación escasa,
y se avalancha, cual lobos en caza
hambrientos, siempre que se abren las puertas.

Yo, mirando desde una barandilla
cómo suben al metro de Caronte
algo divertida con la miseria,

soy otra de las condenadas andantes
que no hallan locura en esas historias
que sí cruzaron la línea amarilla.


















Cualquier crítica constructiva será bien recibida.




a veces caemos a la defensiva donde cruzamos con todas nuestra fuerzas y caemos en esta realidad, interesante poema, grato leerla
 
En las noches, a las seis y cuarenta
el infierno es mi camino a casa.
El tercer círculo, al ver la masa
de almas, recuerdo. Como una tormenta

se retuerce en si misma, casi asquienta
se propaga por la estación escasa
y se avalancha, cual lobos en caza
hambrientos, siempre que se abren las puertas.

Yo, mirando desde una barandilla
cómo suben al metro de Caronte
algo divertida con la miseria

soy otra de las condenadas andantes
que no hallan locura en esas historias
que sí cruzaron la línea amarilla.

Muy bueno tu soneto oscuro endecasílabo Princesa, bastante artístico. Un abrazo, saludos
 
Un retrato magnifico, con firmes pinceladas de mordacidad y tonalidades de melancolia...

Un gusto, saludos.
 
En las noches, a las seis y cuarenta
el infierno es mi camino a casa.
El tercer círculo, al ver la masa
de almas, recuerdo. Como una tormenta

se retuerce en si misma, casi asquienta
se propaga por la estación escasa
y se avalancha, cual lobos en caza
hambrientos, siempre que se abren las puertas.

Yo, mirando desde una barandilla
cómo suben al metro de Caronte
algo divertida con la miseria

soy otra de las condenadas andantes
que no hallan locura en esas historias
que sí cruzaron la línea amarilla.

Misteriosos momentos dejas, en esos atardeceres que retuercen el alma. Imágenes poéticas y mitológicas decoran tus bellísimos versos, con un gótico que resalta.

Felicidades, estupendo poema.

Un abrazo grande.
 
Misteriosos momentos dejas, en esos atardeceres que retuercen el alma. opoéticas y mitológicas decoran tus bellísimos versos, con un gótico que resalta.

Felicidades, estupendo poema.

Un abrazo grande.

Gracias, gracias.
Un brindis poe las tardes infernales
que nos tocan vivir a todos,
y aun así ser capaces
de reir en la barandilla.
Mil abrazos para usted​
 
Sin lugar a dudas, el contemplar el palpitar violento y hasta hermoso de nuestra especie en ocasiones se puede asemejar a un curioso infierno... Hermoso poema, Princesa.

Gracias por compartirlo, abrazos.
 
En las noches, a las seis y cuarenta
el infierno es mi camino a casa.
El tercer círculo, al ver la masa
de almas, recuerdo. Como una tormenta

se retuerce en si misma, casi asquienta
se propaga por la estación escasa
y se avalancha, cual lobos en caza
hambrientos, siempre que se abren las puertas.

Yo, mirando desde una barandilla
cómo suben al metro de Caronte
algo divertida con la miseria

soy otra de las condenadas andantes
que no hallan locura en esas historias
que sí cruzaron la línea amarilla.

Si se podía entonces, no dejaría de ser un buen escrito realista, al carajo las metáforas y eso, me suena bien cercano bien real, bueno, voy a pelar cebollas... Ahí se ve.
 
Sin lugar a dudas, el contemplar el palpitar violento y hasta hermoso de nuestra especie en ocasiones se puede asemejar a un curioso infierno... Hermoso poema, Princesa.

Gracias por compartirlo, abrazos.

Así es.
El infierno está aquí en casa
si así lo queremos como especie.
Mil gracias por leer nuevamente.
Abrazos correspondidos.​

Si se podía entonces, no dejaría de ser un buen escrito realista, al carajo las metáforas y eso, me suena bien cercano bien real, bueno, voy a pelar cebollas... Ahí se ve.

De que se puede se puede, señorita.
Suerte con esos tubérculos
y sus jugos lacrimosos.
Un gusto recibirla.​
 
En las noches, a las seis y cuarenta
el infierno es mi camino a casa.
El tercer círculo, al ver la masa
de almas, recuerdo. Como una tormenta

se retuerce en si misma, casi asquienta
se propaga por la estación escasa
y se avalancha, cual lobos en caza
hambrientos, siempre que se abren las puertas.

Yo, mirando desde una barandilla
cómo suben al metro de Caronte
algo divertida con la miseria

soy otra de las condenadas andantes
que no hallan locura en esas historias
que sí cruzaron la línea amarilla.

Como leí recientemente
palabras más, palabras menos
Dante seguro nunca pensó como influiría su obra en los poetas futuros.

Me divierto, asombro, deprimo, asusto, enamoro, culpo y tranquilizo entre estos versos.
¿¿¿Por qué esas emociones??? Bueno eso es porque me:
  1. Divierto imaginando la forma en que las almas entran inocentemente sin saber lo que les aguarda.
  2. Asombro por como combinaste majestuosa obra con algo cotidiano y que pasa como rutina.
  3. Deprimo por la realidad que me amasa al entrar en este circulo.
  4. Asusto de recordar que soy un pasajero de Caronte, fijo, 5 veces por semana.
  5. Enamoro de la Divina Comedia por la gran obra que fué, es y seguirá siendo para mi.
  6. Culpo por no hacer algo para remediar esta situación, dejandome llevar por la corriente.
  7. Tranquilizo al saber que no soy el único que tiene una visión similar o crítica de todo ese huracán.
Para cerrar mis cortas palabras
de tal impacto ha sido tu poema
que cada vez que estoy ante las puertas del Inferno
me acuerdo de éste soneto.

Gracias por permitirme leer obra tan singular y espectacular!!!
 
Como leí recientemente
palabras más, palabras menos
Dante seguro nunca pensó como influiría su obra en los poetas futuros.

Me divierto, asombro, deprimo, asusto, enamoro, culpo y tranquilizo entre estos versos.
¿¿¿Por qué esas emociones??? Bueno eso es porque me:
  1. Divierto imaginando la forma en que las almas entran inocentemente sin saber lo que les aguarda.
  2. Asombro por como combinaste majestuosa obra con algo cotidiano y que pasa como rutina.
  3. Deprimo por la realidad que me amasa al entrar en este circulo.
  4. Asusto de recordar que soy un pasajero de Caronte, fijo, 5 veces por semana.
  5. Enamoro de la Divina Comedia por la gran obra que fué, es y seguirá siendo para mi.
  6. Culpo por no hacer algo para remediar esta situación, dejandome llevar por la corriente.
  7. Tranquilizo al saber que no soy el único que tiene una visión similar o crítica de todo ese huracán.
Para cerrar mis cortas palabras
de tal impacto ha sido tu poema
que cada vez que estoy ante las puertas del Inferno
me acuerdo de éste soneto.

Gracias por permitirme leer obra tan singular y espectacular!!!

De este casi soneto querrás decir
y como no sentirlo
el metro es una cosas seria
el infierno urbano con todo y subsuelo
Me emociona leerte tan emocionado
a mi me pasa lo mismo cuando vuelvo a leer
aunque no sea perfecto.​
 
Si, quizá en el limbo, es fácil ver el tercer círculo desde afuera...

Que bueno es que las pupilas vuelvan a alimentarse con un poco de oscuridad...

Un gusto siempre estimada princesa

Un abrazo!
 
Me encanto. T invito a leer mis poemas. Besos

Su grata visita será por supuesto correspondida.
Saludos.​

Si, quizá en el limbo, es fácil ver el tercer círculo desde afuera...

Que bueno es que las pupilas vuelvan a alimentarse con un poco de oscuridad...

Un gusto siempre estimada princesa

Un abrazo!

Tanto tiempo Noctua.
Placentero saber que los viejos hábitos nunca mueren
Aquí nos reencontramos.
Abrazos.​
 
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