selenschek manfred
Hijo de la Luna
La luna se ha dormido en la ventana
entre nubes y estrellas caprichosas
porque echada entre pétalos de rosas
descansa ya, su niña tan ufana.
Soñando con fugaces mariposas
volando su camino hasta mañana
será el viento susurro de campana
porque así quiere Dios, entre otras cosas.
En lo alto tañera un bello sonido,
el respirar de un ángel en su nido
occíduo como el mar y un cielo en calma.
Despertara su mundo en un latido,
brillante colibrí comprometido
para libar en sus ojos y su alma.
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