Eratalia
Con rimas y a lo loco
En un cajón de alacena,
dormidita en un rincón,
vivía aquella cuchara
el sueño de la ilusión.
No es que se sintiera sola
pues su amigo el tenedor
-que también era muy rojo-
siempre le hablaba de amor.
Pero lo que ella quería
era salir a bailar,
zapatear sobre una mesa
y divertirse a rabiar.
Mas estaban relegados
en el fondo del cajón,
y nunca los escogían…
-¡Sacadnos, por compasión!
Un día puso atención
y oyó llantos y oyó risas
todos estaban contentos
y comenzó a hacer pesquisas.
-Escúchame, tenedor,
dime lo que está pasando
si te enteraste de algo,
ya puedes estar contando.
En lugar del tenedor
le contestó un gran cuchillo.
-Yo te digo lo que pasa:
¡es que ha nacido un chiquillo!
-¿Pero qué me estás diciendo?
¡Son las noticias mejores!
pues los niños siempre usan
los cubiertos de colores.
Desde entonces fue feliz
nuestra amiga Cucharita
pues ella fue la encargada
de darle su papillita.
Última edición: