Ton Rodriguez
Poeta asiduo al portal
En un galopar de sueños
la soledad se ocultaba,
mi espalda la recorría
una hormiga despistada,
en mis ojos las arañas
tejían hilos de plata,
un deslizar de serpientes
entre mis pies resonaba,
de mi mano se escaparon
cinco mariposas blancas,
había un enjambre de abejas
alrededor de mi cara,
gusanos de mil colores
por mi cuerpo paseaban,
cientos de sombra siniestras
a mi alrededor danzaban,
en los sepulcros vacíos
los árboles descansaban.
Un grito rompe el silencio
de un ejército de estatuas,
y todo se desvanece,
de pronto no queda nada,
no era yo, eran mis sueños
los que soñaban.
la soledad se ocultaba,
mi espalda la recorría
una hormiga despistada,
en mis ojos las arañas
tejían hilos de plata,
un deslizar de serpientes
entre mis pies resonaba,
de mi mano se escaparon
cinco mariposas blancas,
había un enjambre de abejas
alrededor de mi cara,
gusanos de mil colores
por mi cuerpo paseaban,
cientos de sombra siniestras
a mi alrededor danzaban,
en los sepulcros vacíos
los árboles descansaban.
Un grito rompe el silencio
de un ejército de estatuas,
y todo se desvanece,
de pronto no queda nada,
no era yo, eran mis sueños
los que soñaban.
Ton R.