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Amigo, el ratón del queso

Paolo Luna

Poeta adicto al portal
Un fresco queso estaba en la mesa,
la boca de agua sintió Teresa,
pero al querer alcanzar el queso,
qué golpe al suelo por un tropiezo.

Un perro blanco que al queso quiso,
tal vez adrede se echó en el piso,
cual si cuidara de aquella mesa
donde debajo calló Teresa.

Quedó con ganas de castigarle
y con un palo salió a alcanzarle.
Mas no muy lejos desde un rincón,
feliz sonrisa esbozó un ratón.

Luego arribando muy sigiloso,
cruzó la puerta un gato mimoso,
sintió el aroma y miró a la mesa,
sintiose el queso próxima presa.

Pero de pronto desde el rincón,
chilló con fuerza el chico ratón
y al ver su cuerpo pequeño el gato,
se fue a seguirlo por largo rato.

El perro blanco volvió a la escena
y viendo el queso pensó en su cena.
También tranquila volvió Teresa
y vio un bocado sobre la mesa.

Detrás de un palo el ratón asoma,
"mi amigo el queso nadie se coma”.
El gato llega muy despacito,
“no sé si queso o si ratoncito”.

Ratón y perro, Teresa y gato,
miraron fijos bocado grato,
que con gran susto sobre la mesa,
más blanco fue al convertirse en presa.

Guiñole el ojo el ratón al queso
y diole al pie de Teresa un beso,
aquella mira al suelo extrañada
y grita y corre aterrorizada.

Del fuerte grito perro y minino,
corrieron prontos y sin destino,
y al ver que huyeron con tanta prisa,
el queso esboza grata sonrisa.

-Le doy las gracias ratón amigo,
de su bravura yo soy testigo.
Quiero abrazarle y agradecerle,
suba a la mesa que quiero verle-.

Como su meta estaba en la cima,
en tres segundos estuvo encima,
abrió sus brazos muy sonriente,
brilló sus ojos, mostró su diente.

-¡Amigo!-, dijo el ratón al queso
y diole al blanco manjar un beso.
Aquel sintiose feliz de pronto,
mas nunca supo, pasó por tonto.
 
Última edición:
Divertida historia nos cuentas en esta ocasión, mucha imaginación para entretener a los lectores infantiles.

Manoaplaude.gif
 
Un fresco queso estaba en la mesa
la boca de agua sintió Teresa,
pero al querer alcanzar el queso
qué golpe al suelo por un tropiezo.

Un perro blanco que al queso quiso
tal vez adrede se echó en el piso
cual si cuidara de aquella mesa
donde debajo calló Teresa.

Quedó con ganas de castigarle
y con un palo salió a alcanzarle.
Mas no muy lejos desde un rincón
feliz sonrisa esbozó un ratón.

Luego arribando muy sigiloso
cruzó la puerta un gato mimoso,
sintió el aroma y miró a la mesa,
sintiose el queso próxima presa.

Pero de pronto desde el rincón,
chilló con fuerza el chico ratón
y al ver su cuerpo pequeño el gato
se fue a seguirlo por largo rato.

El perro blanco volvió a la escena
y viendo el queso pensó en su cena.
También tranquila volvió Teresa
y vio un bocado sobre la mesa.

Detrás de un palo el ratón asoma
"mi amigo el queso nadie se coma”.
El gato llega muy despacito,
“no sé si queso o si ratoncito”.

Ratón y perro, Teresa y gato
miraron fijos bocado grato,
que con gran susto sobre la mesa
más blanco fue al convertirse en presa.

Guiñole el ojo el ratón al queso
y diole al pie de Teresa un beso,
aquella mira al suelo extrañada
y grita y corre aterrorizada.

Del fuerte grito perro y minino
corrieron prontos y sin destino
y al ver que huyeron con tanta prisa,
el queso esbosa grata sonrisa.

“Le doy las gracias ratón amigo,
de su bravura yo soy testigo.
Quiero abrazarle y agradecerle,
suba a la mesa que quiero verle”.

Como su meta estaba en la cima,
en tres segundos estuvo encima,
abrió sus brazos muy sonriente,
brilló sus ojos, mostró su diente.

¡Amigo”, dijo el ratón al queso
y diole al blanco manjar un beso.
Aquel sintiose feliz de pronto,
mas nunca supo, pasó por tonto.
Una historia con ideas organizadas y muy original, me ha gustado el resultado, gracias por el regalo de tu lectura, saludos cordiales.
 
Divertida historia nos cuentas en esta ocasión, mucha imaginación para entretener a los lectores infantiles.

Manoaplaude.gif
Amigo y maestro Maramin, en esta fecha no era muy bueno manejando los mensajes en el portal y no supe agradecer tan grato comentario. Hoy revisando mis poemas lo he notado y quiero dar gracias por tan honrosa visita. Recibe un saludo de amistad.
 
Un fresco queso estaba en la mesa,
la boca de agua sintió Teresa,
pero al querer alcanzar el queso,
qué golpe al suelo por un tropiezo.

Un perro blanco que al queso quiso,
tal vez adrede se echó en el piso,
cual si cuidara de aquella mesa
donde debajo calló Teresa.

Quedó con ganas de castigarle
y con un palo salió a alcanzarle.
Mas no muy lejos desde un rincón,
feliz sonrisa esbozó un ratón.

Luego arribando muy sigiloso,
cruzó la puerta un gato mimoso,
sintió el aroma y miró a la mesa,
sintiose el queso próxima presa.

Pero de pronto desde el rincón,
chilló con fuerza el chico ratón
y al ver su cuerpo pequeño el gato,
se fue a seguirlo por largo rato.

El perro blanco volvió a la escena
y viendo el queso pensó en su cena.
También tranquila volvió Teresa
y vio un bocado sobre la mesa.

Detrás de un palo el ratón asoma,
"mi amigo el queso nadie se coma”.
El gato llega muy despacito,
“no sé si queso o si ratoncito”.

Ratón y perro, Teresa y gato,
miraron fijos bocado grato,
que con gran susto sobre la mesa,
más blanco fue al convertirse en presa.

Guiñole el ojo el ratón al queso
y diole al pie de Teresa un beso,
aquella mira al suelo extrañada
y grita y corre aterrorizada.

Del fuerte grito perro y minino,
corrieron prontos y sin destino,
y al ver que huyeron con tanta prisa,
el queso esboza grata sonrisa.

-Le doy las gracias ratón amigo,
de su bravura yo soy testigo.
Quiero abrazarle y agradecerle,
suba a la mesa que quiero verle-.

Como su meta estaba en la cima,
en tres segundos estuvo encima,
abrió sus brazos muy sonriente,
brilló sus ojos, mostró su diente.

-¡Amigo!-, dijo el ratón al queso
y diole al blanco manjar un beso.
Aquel sintiose feliz de pronto,
mas nunca supo, pasó por tonto.
Cada vez más candidatos peleando por el queso. Muy bueno, parece que te inspiran bastante estos amiguitos... Un saludo.
 
A veces no sabemos quién es el verdadero amigo, hasta que se desencadena el final. Mil gracias maestro Luzyabsenta por tan honrosa visita y tan grato comentario. Saludos.

Agradezco la cordialidad de tu respuesta.
Hay poesias y poetas que se merecen atenta
reflexion, y lectura precisa, pienso que es tu
caso y el de tu obra, por ello leo de nuevo.
saludos siempre amables de luzyabsenta
 
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