hermes 60
Poeta recién llegado
Sus manos aspas,
de molino quietas.
Sus fauces abiertas,
bosteza...
Su rojiza melena, sombras
en la alta y pajiza hierba
Su rugido a la sabana despierta.
Las gacelas, puntas de flecha en alerta.
Sus hembras no tienen leche,
están hambrientas.
Sueñan con desgarrar su cuerpo.
Cicatrices en sus lomos las alientan.
Pero son sus ojos
de mirada fija, celestial
aplacan, frenan.
En manada
en la sabana se adentran.
Serán sus hijos
los que mañana
limpien su afrenta.
de molino quietas.
Sus fauces abiertas,
bosteza...
Su rojiza melena, sombras
en la alta y pajiza hierba
Su rugido a la sabana despierta.
Las gacelas, puntas de flecha en alerta.
Sus hembras no tienen leche,
están hambrientas.
Sueñan con desgarrar su cuerpo.
Cicatrices en sus lomos las alientan.
Pero son sus ojos
de mirada fija, celestial
aplacan, frenan.
En manada
en la sabana se adentran.
Serán sus hijos
los que mañana
limpien su afrenta.