Eratalia
Con rimas y a lo loco
María tiene a su Niño
sentadito en el regazo,
desbordada de cariño
lo recoge en tierno abrazo.
Cien besitos en la frente
y cien en cada mejilla
mientras canta suavemente
una dulce tonadilla.
Mi niñito, mi lucero,
mi dechado de candor
¡no sabes cuánto te quiero!
eres mi vida y mi amor.
Jesusito, con dulzura,
la agarra con su manita
¡qué luz tan bella y tan pura
y qué estampa tan bonita!
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