Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Princesa del Dolor
No me digas princesa del dolor
que no soy digno ti ni de tu amor,
dime sólo si con mi alma oscura
alguna vez te encontraré perdida
en el arenoso y caluroso desierto,
de las almas vacías;
Para buscarte con las luces del alba
dentro de un esplendoroso y muerto jardín,
donde mi corazón late con ritmo arrogante
y se pierde sin vanas reservas en una infatigable,
dulce y amorosa...
pasión;
Mientras nuestras vidas se mecen tristemente
en el penoso caudal del cruel destino,
y se mueren de dolor nuestras ingenuas almas
en la natural y esplendorosa sensación
de nuestros álgidos sentidos,
cuando escuchamos cantar al viento
una hermosa y melodiosa prenda de amor,
de una triste misteriosa y sugerente...
canción.
Autor: Ángel San Isidro
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