Lj Rincones
Poeta recién llegado
Siento la presencia de mi esposo,
provocador de tórrido y sublime deseo,
mi amado esposo ingresa a nuestra cámara,
vistiendo casual, galán seductor.
Estoy sobre nuestra cama,
envuelta cálidamente entre sábanas,
acogedoras de suave lienzo,
que son confidentes de nuestro amor.
Él es la imagen que alegra mis momentos,
con viril aroma, distrae mis sentidos,
veo su reflejo en el espejo, cristal que es testigo de,
innumerables momentos de frenesí.
Posa, tranquilo y relajado,
me mira tiernamente,
regalándome su dulzura;
pero su mirada, se distrae.
Hay una mujer en nuestro aposento,
que desconcertante situación,
ella, paralizada junto a mi amado,
él, agraciándola con su atención.
No puedo ver su rostro,
sólo una escuálida silueta negra,
con mediana cabellera rubia,
que descontrola mi razón.
Atónita por turbadora imagen,
carente de cualquier lógica;
intento hablar, pero las palabras en mi mente,
no son articuladas por mi boca.
Procuro mover mis músculos,
pero estos no responden y,
extrañamente desquiciante,
él, no parece percibir mi zozobra.
Ella finge no verme,
prefieren creerme ausente,
me pierdo en el atontamiento,
y al reaccionar, ya no están ahí.
Ahora están en mi tocador,
ríen, y triscan sin descanso y,
olvidan que estoy aquí,
osan ignorar que puedo verlos.
Perpleja ante tal infamia,
procure acercarme a ella,
saber quién es,
porque irrumpe en mi hogar.
La procaz no da mirada,
y aunque intento no puedo tocarla,
no entiendo lo que acaece,
me mata este embrujamiento.
Ira y frustración me sobrecargan,
furibunda voy hacia mi idolatrado,
pido explicación de sus actos,
pero él, no emite palabra.
Parece que tengo su atención,
creo que es a mí, a quien mira tiernamente;
empiezo a sentirme en calma,
pero siento sobre mi hombro, a la insolente.
Ahora sus ojos contemplan a otra,
ahora su cuerpo huye de mí,
aturdida, e ignorante de aquel montaje,
doy paso atrás, avizorando la escena.
Estoy en casa, pero no estoy aquí,
está mi esposo, pero no me ve a mí,
no entiendo que sucede,
pero siento… que desvanezco.
No sé si estoy muriendo,
no sé... si ya morí,
recorro nuestra casa,
recuerdo los momentos vividos,
aferrándome a tu cuerpo,
pero tú no me sientes,
y es difícil amado mío,
ver que has pasado de mí.
http://ljrincones.blogspot.com/2015/10/mori-o-estoy-muriendo-relato-de-una.html
Derechos Reservados y Propiedad Intelectual de su autora Lj Rincones
Tipo de Licencia http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/