Lebowsky
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desgárrame con los dientes
con el frío blanco de la noche
en sangriento derroche
de lágrimas ardientes.
Encogiendo mi alma hasta la nada
estremeciendo la luz de mi mirada
hasta matar las palabras acuesta
hasta que mis pulmones no den respuesta.
Estas no son las canciones
de la dicha y la sonrisa
es mi voz en la cornisa
entre el dolor de las tensiones.
Ante los hombres y los dioses
ante el fulgor de los errores
sangro por las heridas
que causo en tus mejillas.
Ante ti me arrodillo
para que claves el colmillo
para que abras esta garganta
que ni es pura, ni es santa.
con el frío blanco de la noche
en sangriento derroche
de lágrimas ardientes.
Encogiendo mi alma hasta la nada
estremeciendo la luz de mi mirada
hasta matar las palabras acuesta
hasta que mis pulmones no den respuesta.
Estas no son las canciones
de la dicha y la sonrisa
es mi voz en la cornisa
entre el dolor de las tensiones.
Ante los hombres y los dioses
ante el fulgor de los errores
sangro por las heridas
que causo en tus mejillas.
Ante ti me arrodillo
para que claves el colmillo
para que abras esta garganta
que ni es pura, ni es santa.