Me despiste con el cambio de foro pero ya te he encontrado...
Muy bueno, extraordinario, vale para extrapolarlo a distintos lugares con una facilidad pasmosa. Una realidad que parece es eterna por desgracia.
Cuando he leído la metáfora de los perros me ha recordado a otro poema. En realidad no se parece en apariencia en nada pero si te fijas veras que este poeta también utiliza a los perros como imagen del mal, pero también del bien. El poema es de un poeta vasco que escribía bajo el pseudónimo de "Lauaxeta" desde los años 30 del siglo XX. Te lo envío en versión original por si te interesará y luego traducido. Ahí va ( la tx=ch y la z=s) :
Txakurtxuba
Goxeko galdatara
txakurrak etzunik.
Arri gaina datzaz
bejikak itxiri.
Nasai-nasai dedate
bero linxukoya*.
Izpi-garbijak dargi
euren gorputz loya.
Noxean-bein gorantza
jaso dauk burubak.
Eulijak atzemon nai;
¡Txakurren alperrar!
Kanpora durten pozik
neure Txakurtxuba.
Jolas-egin gura dau
toto txikertxubak.
Takur zen en acaba
elzen da saluda,
ayek baña*artzen dabe
amoruz orruka.
*No es muy común la ñ o la y escritas en euskera pero en ocasiones aparecen aunque muchas n son ñ en lo fonético y j es y: mina (dolor)=miña en lo fonético y Jon=Yon.
El perrito
Al sol de la mañana
yacen tumbados los perros.
Sobre las losas yacen
con los ojos cerrados.
Perezosos beben
el calor lujurioso.
El rayo purísimo resbala
sobre sus cuerpos sucios.
De vez en cuando levantan
hacia el cielo sus cabezas;
Quieren coger las moscas
¡perros perezosos!
En esto sale a la calle, alegre,
mi lindo perrito.
Quiere jugar con sus compañeros
el perro pequeñín.
Brincando se acerca
hacia los perros despreciables,
pero ellos le reciben
con sordos rumores.
Volviendo a sus versos una vez mostrada esta curiosidad (con un cierto símil con su poema que ojalá le agrade) en muchos lugares del mundo pudiéramos colocar su poesía urbana, en una Madrid bombardeada y cercada por los combates dentro de la propia ciudad en 1936, en un Stanlingrado bajo semanas de combate durante la II Guerra Mundial, en una Varsovia en rebeldía contra el yugo nazi, en Grozni (Chechenia), en la ciudad de Hue en Vietnam durante la ofensiva del Tet, un Líbano en constante tiroteo entre las facciones enfrentadas, en una franja de Gaza arrasada por los bombardeos y los enfrentamientos desiguales... en tantas y tantas ciudades donde se hoyen o se han oído los ladridos de los perros de la guerra pisoteando la inocencia como plaga.
Enhorabuena Melquiades por este estremecedor canto que va mucho más allá de ser sólo un poema urbano.
Un auténtico revulsivo la lectura.
Abrazos cordiales.
Jon