JuanSan
Poeta fiel al portal
Sentado en un recodo
de un camino del monte Abantos,
resuenan los tañidos
de un lejano campanario,
no es un poema triste,
será uno de tantos,
será otro ladrillo
de mi humilde poemario.
Sentado en un recodo
de un camino del monte Abantos,
mi alma se impregna
del ocre manto
que ya otoño nos entrega,
funesta fiesta de hojas
bajo mis zapatos
¿cual será la última en unirse a la fiesta?
de un camino del monte Abantos,
resuenan los tañidos
de un lejano campanario,
no es un poema triste,
será uno de tantos,
será otro ladrillo
de mi humilde poemario.
Sentado en un recodo
de un camino del monte Abantos,
mi alma se impregna
del ocre manto
que ya otoño nos entrega,
funesta fiesta de hojas
bajo mis zapatos
¿cual será la última en unirse a la fiesta?