tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
La tierra parece moverse en círculos y me da inseguridad.
Toda sustancia que me rodea, es sospechosa de criminalidad.
Las cosas se mantienen en rebeldía y modifican mi manera de pensar.
Nadie sabrá morir.
La noche avanza con una mirada oculta entre las sombras.
Es cierto que estoy lejos de mí, pero no entiendo esto.
Por más que todo gire, no logro confundirme, se bien que me perturba.
Nadie sabrá morir.
Seré capaz de escapar
Seré capaz de dominarlo.
Nadie sabrá morir.
Inmoderados conviven mis sueños, inanimada es la voz del conjuro desesperado.
Incapaz de corretear entre las gentes, me sumo, sabiendo que no estoy aquí.
No modificaría las cuestiones espontaneas de mi inautenticidad. Nadie sabrá morir.
Aunque todos los muertos giren conmigo, y no haya más espacio, volveré por mí.
Y cuando todo se convierta en miedo, sus cuerpos se conducirán con ligereza hacia la nada.
Será preciso bailar la danza inmóvil del caminante enmascarado. Nadie sabrá morir.
Toda sustancia que me rodea, es sospechosa de criminalidad.
Las cosas se mantienen en rebeldía y modifican mi manera de pensar.
Nadie sabrá morir.
La noche avanza con una mirada oculta entre las sombras.
Es cierto que estoy lejos de mí, pero no entiendo esto.
Por más que todo gire, no logro confundirme, se bien que me perturba.
Nadie sabrá morir.
Seré capaz de escapar
Seré capaz de dominarlo.
Nadie sabrá morir.
Inmoderados conviven mis sueños, inanimada es la voz del conjuro desesperado.
Incapaz de corretear entre las gentes, me sumo, sabiendo que no estoy aquí.
No modificaría las cuestiones espontaneas de mi inautenticidad. Nadie sabrá morir.
Aunque todos los muertos giren conmigo, y no haya más espacio, volveré por mí.
Y cuando todo se convierta en miedo, sus cuerpos se conducirán con ligereza hacia la nada.
Será preciso bailar la danza inmóvil del caminante enmascarado. Nadie sabrá morir.