Yamel Andres Skinner
Poeta recién llegado
¡Anegado creyente fuera!
-Mártir de su fervor, sería
Si aun siendo santa
Me visitara al final del día,
-si dios fuese mujer-
Y sus estigmas como rosas
Se me aferraran al corazón
Exprimiendo gota a gota
La zozobra del mañana sin ella,
Sin su generosidad basta
En el pecho y la boca,
-Juan diría.
Y para que no se fuera
¡Rezos y alabanzas!
Postrado de rodillas
Ante la esfinge sacra
Desnuda a las suplicas
De manos humildes
Por tocar la verdad,
La beatífica divinidad.
-La certeza beata y frágil
En las palmas llanas-
-Mario creo, dijo encarnar.
Orando a su oído
Con susurros-murmurios
Enardecidos de placer
¡Y en el vaivén místico!
De sus caderas piadosas
Encontrar el edén,
El paraíso orgásmico;
-La pasión tórrida
Y voluptuosa
Libre
Esparcida
Fluyendo por su piel.
Y mis dedos convertidos
En plegarias y rogativas,
Pasajes y versículos
Desplegados
A su matriarcal instinto
Y cálido abrigo.
La fe más humana
Hecha carne
Hecha frutos
Hecha un árbol curvado
De flores dulces, y excelsas.
¡Ambrosia para la reseca existencia!
-Haría culto:
-de ella bebería
-de su néctar tomaría.
¡Y qué canonice mi amor!
-que ya no sería vano,
Sino una venerable canción.
¡Santa humana!
-La biblia se escribiría a diario
Sobre un lecho, sobre la cama,
¡Benevolente y divina amada!-
-Madre de nuestros sueños:
De hijos diestros-ambidextros
Hábiles de pensar. Serias tu su reino-
¡Dejarías de ser una vana lujuria,
Para alterarte, en efusiva religión!
-Mártir de su fervor, sería
Si aun siendo santa
Me visitara al final del día,
-si dios fuese mujer-
Y sus estigmas como rosas
Se me aferraran al corazón
Exprimiendo gota a gota
La zozobra del mañana sin ella,
Sin su generosidad basta
En el pecho y la boca,
-Juan diría.
Y para que no se fuera
¡Rezos y alabanzas!
Postrado de rodillas
Ante la esfinge sacra
Desnuda a las suplicas
De manos humildes
Por tocar la verdad,
La beatífica divinidad.
-La certeza beata y frágil
En las palmas llanas-
-Mario creo, dijo encarnar.
Orando a su oído
Con susurros-murmurios
Enardecidos de placer
¡Y en el vaivén místico!
De sus caderas piadosas
Encontrar el edén,
El paraíso orgásmico;
-La pasión tórrida
Y voluptuosa
Libre
Esparcida
Fluyendo por su piel.
Y mis dedos convertidos
En plegarias y rogativas,
Pasajes y versículos
Desplegados
A su matriarcal instinto
Y cálido abrigo.
La fe más humana
Hecha carne
Hecha frutos
Hecha un árbol curvado
De flores dulces, y excelsas.
¡Ambrosia para la reseca existencia!
-Haría culto:
-de ella bebería
-de su néctar tomaría.
¡Y qué canonice mi amor!
-que ya no sería vano,
Sino una venerable canción.
¡Santa humana!
-La biblia se escribiría a diario
Sobre un lecho, sobre la cama,
¡Benevolente y divina amada!-
-Madre de nuestros sueños:
De hijos diestros-ambidextros
Hábiles de pensar. Serias tu su reino-
¡Dejarías de ser una vana lujuria,
Para alterarte, en efusiva religión!