Sigfrid
Poeta recién llegado
El hombre en el espejo
No sabe de donde viene,
y prentede saber a donde va;
ninguno aquí le detiene,
pero él no se quiere marchar.
Hace tormenta en vaso de agua,
sin embargo se calma con facilidad;
vaya que es una persona extraña,
una combinación de locura y normalidad.
Cree que la luna es de queso,
aún sabiendo que no hay ratón Peréz;
lleva una brújula atada al cuello,
pero no la mira cuando se pierde.
Dice incoherencias para justificarse,
pero en ellas vemos algo de razón;
sedentario amigo ermitaño errante,
como soporta esto tu corazón.
No sabe de donde viene,
y prentede saber a donde va;
ninguno aquí le detiene,
pero él no se quiere marchar.
Hace tormenta en vaso de agua,
sin embargo se calma con facilidad;
vaya que es una persona extraña,
una combinación de locura y normalidad.
Cree que la luna es de queso,
aún sabiendo que no hay ratón Peréz;
lleva una brújula atada al cuello,
pero no la mira cuando se pierde.
Dice incoherencias para justificarse,
pero en ellas vemos algo de razón;
sedentario amigo ermitaño errante,
como soporta esto tu corazón.