alexander akerman
Poeta recién llegado
Onoloe
Otoño, caen la hojas en mi corazón herido por el alma,
así es, mi propia alma atenta contra mi cordura,
los dulces sueños del alba se desvanecieron entre el ayer.
Y que queda de mí, mística inspiración fucsia, de mi vida en negro;
horrorizado estoy confundido, confundido escondido estoy;
el brazo incomodo de mi vida se vistió de rió, triste y transparente,
y el mar de mis obscenidades se vistió de soledad;
y me quede tan solo con tu foto y una prenda tuya que me hace vivir un día más.
Onoloe, oscura noche libre, obscena y extraña.
Árboles frondosos que hablan de refugio, y hoy quizás muriendo agonizando solo.
Oscura noche quizás, sollozos lamentos que me hablan de ti,
tristeza que se burla y se mofa de mi verdad, de una verdad incrédula
que dejo su santo, rezando en una triste realidad , onoloe.
Otoño, caen la hojas en mi corazón herido por el alma,
así es, mi propia alma atenta contra mi cordura,
los dulces sueños del alba se desvanecieron entre el ayer.
Y que queda de mí, mística inspiración fucsia, de mi vida en negro;
horrorizado estoy confundido, confundido escondido estoy;
el brazo incomodo de mi vida se vistió de rió, triste y transparente,
y el mar de mis obscenidades se vistió de soledad;
y me quede tan solo con tu foto y una prenda tuya que me hace vivir un día más.
Onoloe, oscura noche libre, obscena y extraña.
Árboles frondosos que hablan de refugio, y hoy quizás muriendo agonizando solo.
Oscura noche quizás, sollozos lamentos que me hablan de ti,
tristeza que se burla y se mofa de mi verdad, de una verdad incrédula
que dejo su santo, rezando en una triste realidad , onoloe.
Última edición: