Gabi27
Poeta recién llegado
Intentar. Creer en uno mismo, en un "Sí puedo"... Arriesgar, triunfar, brillar, ser, VIVIR!
¿Qué nos impide?, ¿Qué nos detiene? Decimos que tal vez sea miedo y dudamos en dar el paso que nos conduce a arriesgarlo todo y ganar. O tal vez a perder, porque no sabemos su final.
Pero, ¿es eso?, ¿miedo?. ¿Miedo a qué?... ¿al fracaso? ¿a no poder?.
Vivimos llenos de tal vez, de dudas, poniendo siempre el freno de mano para no estrellarnos contra una pared (que en si no sabemos si va a estar cuando avancemos, porque evitamos ese choque al final).
Vivimos cada segundo deteniéndonos con un "no", intentamos detener el mundo cuando los únicos que se detienen somos nosotros. Porque el mundo no se detiene, sigue, no nos espera.
Y ahí estamos frente a nuestros sueños, deseos, a nuestras ganas de triunfar. Pero nos quedamos ahí, detenidos, mirando como se nos escapan.
Es como encontrar una luz en medio de un camino y nos quedamos quietos frente a ella sin saber que hacer, porque no nos atrevemos a seguirla, simplemente por miedo. Miedo a que nos conduzca hacia algún lugar oscuro, vacío, doloroso y dudamos si al llegar vamos a encontrar la forma de salir si no era lo que buscábamos. Y en realidad no sabemos que hay al final de ese recorrido, pero de antemano evitamos ese supuesto dolor, ese fracaso, esa perdida.
Y después, ¿qué pasa?. Nos quedamos con la duda, y nos preguntamos: ¿y si no era una luz oscura, vacía?, ¿y si no podía hacernos mal?... ¿si era una estrella? (nuestra estrella), ¿y si era nuestra oportunidad de brillar?. Miles de preguntas sin respuestas. Solo quizás, tal vez.
Y ahí estamos nuevamente. Estancados en el mismo lugar, en el mismo casillero, llenos de dudas, de miedos. Buscando siempre lo seguro, sin dar un solo paso. Y lo único que conseguimos es inseguridades, fracasos.
Nos quedamos en el vacío, con intentos, a un paso de arriesgar. Nos volvemos conformistas y no avanzamos, mientras el mundo sigue su rumbo, dejándonos en el olvido.
Y solo por miedo nos quedamos ahí, paralizados.
Pero así "vivimos"... Con miedo a VIVIR.
¿Qué nos impide?, ¿Qué nos detiene? Decimos que tal vez sea miedo y dudamos en dar el paso que nos conduce a arriesgarlo todo y ganar. O tal vez a perder, porque no sabemos su final.
Pero, ¿es eso?, ¿miedo?. ¿Miedo a qué?... ¿al fracaso? ¿a no poder?.
Vivimos llenos de tal vez, de dudas, poniendo siempre el freno de mano para no estrellarnos contra una pared (que en si no sabemos si va a estar cuando avancemos, porque evitamos ese choque al final).
Vivimos cada segundo deteniéndonos con un "no", intentamos detener el mundo cuando los únicos que se detienen somos nosotros. Porque el mundo no se detiene, sigue, no nos espera.
Y ahí estamos frente a nuestros sueños, deseos, a nuestras ganas de triunfar. Pero nos quedamos ahí, detenidos, mirando como se nos escapan.
Es como encontrar una luz en medio de un camino y nos quedamos quietos frente a ella sin saber que hacer, porque no nos atrevemos a seguirla, simplemente por miedo. Miedo a que nos conduzca hacia algún lugar oscuro, vacío, doloroso y dudamos si al llegar vamos a encontrar la forma de salir si no era lo que buscábamos. Y en realidad no sabemos que hay al final de ese recorrido, pero de antemano evitamos ese supuesto dolor, ese fracaso, esa perdida.
Y después, ¿qué pasa?. Nos quedamos con la duda, y nos preguntamos: ¿y si no era una luz oscura, vacía?, ¿y si no podía hacernos mal?... ¿si era una estrella? (nuestra estrella), ¿y si era nuestra oportunidad de brillar?. Miles de preguntas sin respuestas. Solo quizás, tal vez.
Y ahí estamos nuevamente. Estancados en el mismo lugar, en el mismo casillero, llenos de dudas, de miedos. Buscando siempre lo seguro, sin dar un solo paso. Y lo único que conseguimos es inseguridades, fracasos.
Nos quedamos en el vacío, con intentos, a un paso de arriesgar. Nos volvemos conformistas y no avanzamos, mientras el mundo sigue su rumbo, dejándonos en el olvido.
Y solo por miedo nos quedamos ahí, paralizados.
Pero así "vivimos"... Con miedo a VIVIR.