isaac newton
Exp..
Los instintos depuran en el vientre
En el corazón, pocos humanos tienen
La suerte de corregir un episodio malo
Entre dos amantes.
Para mí el corazón es una espina enferma
Que no alcanza a florecer, el despistado amante
De las flores duele como el amor cuando dice te amo
Conduciendo este floral obsequio a su regalo desafortunado.
Corregirá este desamor una flor para ser
La imagen de dios una vez por todas, corrigiendo
El sagrado corazón de Jesús en la anécdota fortuita
Para el loco y su amante.
Yo tengo la razón
La suerte es mía
El corazón es de la flor
El capricho huele a rosas
El dolor escupe el dolor, mientras bajando
Por el infierno te digo el nombre colosal
Despistando a las flores en una cañada
De roces secretos.
Te diría que mi corazón pertenece a la flor
Rozando cada hilo de su circunferencia
Amor con amor tan triste siglo
En papel, en una tinta aromática de rosas
En cambio por tu razón que desbarata a este horrible
León que tiene la cabeza en sus patas, el corazón
En una pata, y su olor mágico en los dedos
En mis dedos cogiendo por el mango
A un terrible poema de mujer.
En el corazón, pocos humanos tienen
La suerte de corregir un episodio malo
Entre dos amantes.
Para mí el corazón es una espina enferma
Que no alcanza a florecer, el despistado amante
De las flores duele como el amor cuando dice te amo
Conduciendo este floral obsequio a su regalo desafortunado.
Corregirá este desamor una flor para ser
La imagen de dios una vez por todas, corrigiendo
El sagrado corazón de Jesús en la anécdota fortuita
Para el loco y su amante.
Yo tengo la razón
La suerte es mía
El corazón es de la flor
El capricho huele a rosas
El dolor escupe el dolor, mientras bajando
Por el infierno te digo el nombre colosal
Despistando a las flores en una cañada
De roces secretos.
Te diría que mi corazón pertenece a la flor
Rozando cada hilo de su circunferencia
Amor con amor tan triste siglo
En papel, en una tinta aromática de rosas
En cambio por tu razón que desbarata a este horrible
León que tiene la cabeza en sus patas, el corazón
En una pata, y su olor mágico en los dedos
En mis dedos cogiendo por el mango
A un terrible poema de mujer.