Fredmore
Romano Manfre More
Todo me habla de ÉL:
una piedra, una flor,
de las flores el color,
de una estrella el fulgor,
de cada día el amanecer,
de las tardes el oscurecer,
de las aves la variedad,
de los mares la inmensidad.
Todo me habla de ÉL:
el anhelo de felicidad,
el misterio de la libertad,
los límites de la razón,
los latidos del corazón,
el prodigio del nacer,
el temor de envejecer,
de los astros el movimiento,
la infinitud del firmamento.
Es ÉL:
De Platón el Demiurgo ordenador,
de Aristóteles el inmóvil motor,
de Tomás de Aquino la causa final,
origen y destino del alma inmortal.
Es ÉL:
el que a mi vida da sentido,
al que tiende mi humano camino,
toda mi vida terrenal.
Es ÉL:
mi opción fundamental.
una piedra, una flor,
de las flores el color,
de una estrella el fulgor,
de cada día el amanecer,
de las tardes el oscurecer,
de las aves la variedad,
de los mares la inmensidad.
Todo me habla de ÉL:
el anhelo de felicidad,
el misterio de la libertad,
los límites de la razón,
los latidos del corazón,
el prodigio del nacer,
el temor de envejecer,
de los astros el movimiento,
la infinitud del firmamento.
Es ÉL:
De Platón el Demiurgo ordenador,
de Aristóteles el inmóvil motor,
de Tomás de Aquino la causa final,
origen y destino del alma inmortal.
Es ÉL:
el que a mi vida da sentido,
al que tiende mi humano camino,
toda mi vida terrenal.
Es ÉL:
mi opción fundamental.