Roberto Elenes
Poeta recién llegado
Cuán doloroso
es el vacío placer de los que siguen viviendo
aun a sabiendas de que todas las generaciones
han sido perdidas
a raíz de un mismo desvarío
al no querer reconocer que no es
Yahvé precisamente quien va a salvarnos de esta.
Cuán doloroso
es el vacío placer de deglutir comida
y vivir prisionero
en la cárcel de los días
encerrado en un
cuerpo humano
con cabeza de piedra;
Cuán doloroso
es el vacío placer de vivir
con el reloj trepado al acto,
en un planeta que nos hace gusanos,
aunque no de seda.
es el vacío placer de los que siguen viviendo
aun a sabiendas de que todas las generaciones
han sido perdidas
a raíz de un mismo desvarío
al no querer reconocer que no es
Yahvé precisamente quien va a salvarnos de esta.
Cuán doloroso
es el vacío placer de deglutir comida
y vivir prisionero
en la cárcel de los días
encerrado en un
cuerpo humano
con cabeza de piedra;
Cuán doloroso
es el vacío placer de vivir
con el reloj trepado al acto,
en un planeta que nos hace gusanos,
aunque no de seda.