lesmo
Poeta veterano en el portal
DOLOR
Padre, qué he de hacer con la tristeza,
arraigada en mí, el alma helada,
vida así se me antoja casi nada,
qué he de hacer con tanta incerteza.
Me miro y sólo encuentro mi vileza.
Perdida la paz, qué mal arraigada,
sólo en sueños encuentra su morada,
falsa paz, si en vigilia es aspereza.
A Tí acudo, atiende este clamor,
no me dejes, Señor en este hastío,
aprenda yo a estar cierto de tu Amor.
Arráncame, mi Dios, del desvarío,
Y enséñame a encontrarte en el dolor,
dolor que entonces no será baldío.
Padre, qué he de hacer con la tristeza,
arraigada en mí, el alma helada,
vida así se me antoja casi nada,
qué he de hacer con tanta incerteza.
Me miro y sólo encuentro mi vileza.
Perdida la paz, qué mal arraigada,
sólo en sueños encuentra su morada,
falsa paz, si en vigilia es aspereza.
A Tí acudo, atiende este clamor,
no me dejes, Señor en este hastío,
aprenda yo a estar cierto de tu Amor.
Arráncame, mi Dios, del desvarío,
Y enséñame a encontrarte en el dolor,
dolor que entonces no será baldío.