lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Se adornaron los prados
de campanillas silvestres,
todas blancas y amarillas,
mecidas por viento verde.
Una niña las contempla,
las acaricia y huele,
quiere llevar sus semillas
a su casa de juguete.
En un tronco junto al río
cubierto de musgo verde,
deposita sus semillas
la niña feliz y alegre.
Mariposas de colores
entrarán por su ventana,
y en su casa de juguete
tapizada en musgo verde,
vivirán felices para siempre.