Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siempre me he preguntado, en donde
estaría guardado aquel poemario
nocturno disipado.
Ahora empieza a doler el recuerdo
sobre el amor vivo que decidió
morir en poco tiempo, ahorcado
en una tarde de verano.
Y es que cuando llegamos al
portón azul, era sólo un bulto
resucitado, ya en los días de marzo
no era más que un montón de polillas
jugando a ser enamorados.
Ya no había fulgor ni rosados
y las estrellas infinitas resultaron
no tanto, las mariposas no eran
eso, si no puros parásitos que
nos comieron por dentro y devoraron.
Entonces las llagas no ardían
pues estábamos lozanos, comienzan
ardores de amores machacados.
El amor se colgó mientras íbamos
a comprar mandado, aprovechó
la ausencia y quiso primero morir
degollado, después optó por dejarse
caer y recordó que no era un ser alado
quiso asifixiarse con una corbata gris
o azul plateado.
Cuando llegamos emocionados
con un cuadrito miniatura, ni lo
pensamos, el amor se pudrió
en la casa de la privada de Escudero
muy lejos de la Riva Palacio.
¿Dónde quedó aquel poemario?
También ahogado en letras de
odio y vinilos extraños.
Ya no hubo aquel futuro, de la lluvia
que decía un diario, el amor se ahorcó
muy temprano, no sé que pasó por sus
piensos de adolescente insano, se colgó
a hurtadillas, con la luz del sol entrando
por las cortinas de flores naranjas, con esas
cortinas con bordes negros que echaron a la
basura en marzo.
No dejó una nota el desgraciado
y adivino el acertijo todos los días
en cualquier estación del año.
El amor se fugó para siempre, sin
poder encontrarlo, era porque
está muerto y en ésta vida al menos, ya
no vuelve, es que no lo hallaba por las
calles de los prostíbulos, porque está
muerto y el pobrecito no enterrado.
Y luego flota en todos los limbos
atolondrado.
El amor se colgó a escondidas, esa vez
que nos fuimos a comprar mandado.
estaría guardado aquel poemario
nocturno disipado.
Ahora empieza a doler el recuerdo
sobre el amor vivo que decidió
morir en poco tiempo, ahorcado
en una tarde de verano.
Y es que cuando llegamos al
portón azul, era sólo un bulto
resucitado, ya en los días de marzo
no era más que un montón de polillas
jugando a ser enamorados.
Ya no había fulgor ni rosados
y las estrellas infinitas resultaron
no tanto, las mariposas no eran
eso, si no puros parásitos que
nos comieron por dentro y devoraron.
Entonces las llagas no ardían
pues estábamos lozanos, comienzan
ardores de amores machacados.
El amor se colgó mientras íbamos
a comprar mandado, aprovechó
la ausencia y quiso primero morir
degollado, después optó por dejarse
caer y recordó que no era un ser alado
quiso asifixiarse con una corbata gris
o azul plateado.
Cuando llegamos emocionados
con un cuadrito miniatura, ni lo
pensamos, el amor se pudrió
en la casa de la privada de Escudero
muy lejos de la Riva Palacio.
¿Dónde quedó aquel poemario?
También ahogado en letras de
odio y vinilos extraños.
Ya no hubo aquel futuro, de la lluvia
que decía un diario, el amor se ahorcó
muy temprano, no sé que pasó por sus
piensos de adolescente insano, se colgó
a hurtadillas, con la luz del sol entrando
por las cortinas de flores naranjas, con esas
cortinas con bordes negros que echaron a la
basura en marzo.
No dejó una nota el desgraciado
y adivino el acertijo todos los días
en cualquier estación del año.
El amor se fugó para siempre, sin
poder encontrarlo, era porque
está muerto y en ésta vida al menos, ya
no vuelve, es que no lo hallaba por las
calles de los prostíbulos, porque está
muerto y el pobrecito no enterrado.
Y luego flota en todos los limbos
atolondrado.
El amor se colgó a escondidas, esa vez
que nos fuimos a comprar mandado.