abcd
Poeta adicto al portal
Grillos, langostas, insectos rojos que se devoran y se besan;
mi isla mental,
uvas, frutas de un rey agostado, triste y perdido;
mi choque de autitos de juguetes,
mi preocupación por morir sin mi en ti.
Un avión de llamas, congelado, el fénix saliendo del castillo y el vino que es risa en Mendoza;
mi audición con el rencor son tus ojos mirando hacia otro lado.
Un ghetto de silvestres flores;
Mi oreja izquierda que es de cristal, tu voz, y el teléfono en tu espera.
Un artista cíclope y golfo, con forma de globo;
mi reputación es la pulpa de una naranja en la cáscara de una nuez.
Una roca que cae por el pestillo... es una lágrima, una lágrima mas;
mi caracol es carnívoro y adora a los mosquitos silenciosos del jardín.
Un volcán es el sol de tu ojo entredormido;
mi forma de salvar lo oculto es ahogar versos en mala poesía.
El cubrecama y las sabanas, y la cama, y la almohada eran aves de un paraíso,
mi negra tumba es ahora recuerdo, espuma, cerveza tibia.
¡Puta madre! Estás ahí, difusa, con la mirada enmarcada en la vidriera, miras lencería,
y yo momia, sordo, mudo, histérico... te amo
mi isla mental,
uvas, frutas de un rey agostado, triste y perdido;
mi choque de autitos de juguetes,
mi preocupación por morir sin mi en ti.
Un avión de llamas, congelado, el fénix saliendo del castillo y el vino que es risa en Mendoza;
mi audición con el rencor son tus ojos mirando hacia otro lado.
Un ghetto de silvestres flores;
Mi oreja izquierda que es de cristal, tu voz, y el teléfono en tu espera.
Un artista cíclope y golfo, con forma de globo;
mi reputación es la pulpa de una naranja en la cáscara de una nuez.
Una roca que cae por el pestillo... es una lágrima, una lágrima mas;
mi caracol es carnívoro y adora a los mosquitos silenciosos del jardín.
Un volcán es el sol de tu ojo entredormido;
mi forma de salvar lo oculto es ahogar versos en mala poesía.
El cubrecama y las sabanas, y la cama, y la almohada eran aves de un paraíso,
mi negra tumba es ahora recuerdo, espuma, cerveza tibia.
¡Puta madre! Estás ahí, difusa, con la mirada enmarcada en la vidriera, miras lencería,
y yo momia, sordo, mudo, histérico... te amo