En el enfangado suelo
ruedan las ruedas de carros,
separando en dos la tierra
en chorreones de barro,
así vinimos nosotros,
así llegaron gitanos,
abriendo la tierra en dos
como la abre el arado.
Desde principio de un siglo
hemos sido castigados,
y seguimos padeciendo
después del camino andado,
por ser morenos de piel,
por ser de rostro agraciado,
hemos de beber la hiel
que bebió el crucificado,
por ser de sangre morena
y tener rasgos gitanos.
ruedan las ruedas de carros,
separando en dos la tierra
en chorreones de barro,
así vinimos nosotros,
así llegaron gitanos,
abriendo la tierra en dos
como la abre el arado.
Desde principio de un siglo
hemos sido castigados,
y seguimos padeciendo
después del camino andado,
por ser morenos de piel,
por ser de rostro agraciado,
hemos de beber la hiel
que bebió el crucificado,
por ser de sangre morena
y tener rasgos gitanos.