Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Me puse el chaleco de matar oportunidades y lo conseguí,
yo quería atravesar la niebla con tus ojos sobre los míos
pero encontré una madrugada sin llamadas ni ríos,
buscaré un manantial en mi diccionario escolar,
una carcajada en un semáforo que vista mi vigilia,
el silencio de las cosas milemetricas y sencillas,
un despertar de whisky entre lapidas sin fecha,
haré teatro en las puertas de las iglesias,
cocinaré mis horas en los vertederos de lunas,
subiré al cielo para dormir sobre versos,
no tengo más que un bolsillo con un agujero,
unas ganas locas de sexo con tus días,
tres promesas que jamás cumpliré
y un botón negro que encontré en un incendio,
podría ponerme de rodillas y besar el suelo
pero no serviría de nada porque soy un adultero,
resumiendo, no quiero dejar de arrastrar tu nombre
porque cuando me toca reír entierro una primavera
y me acuerdo de la eterna responsabilidad de nuestros dioses.
yo quería atravesar la niebla con tus ojos sobre los míos
pero encontré una madrugada sin llamadas ni ríos,
buscaré un manantial en mi diccionario escolar,
una carcajada en un semáforo que vista mi vigilia,
el silencio de las cosas milemetricas y sencillas,
un despertar de whisky entre lapidas sin fecha,
haré teatro en las puertas de las iglesias,
cocinaré mis horas en los vertederos de lunas,
subiré al cielo para dormir sobre versos,
no tengo más que un bolsillo con un agujero,
unas ganas locas de sexo con tus días,
tres promesas que jamás cumpliré
y un botón negro que encontré en un incendio,
podría ponerme de rodillas y besar el suelo
pero no serviría de nada porque soy un adultero,
resumiendo, no quiero dejar de arrastrar tu nombre
porque cuando me toca reír entierro una primavera
y me acuerdo de la eterna responsabilidad de nuestros dioses.