Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Sentada sobre un matojo de mañanas
coleccionas números y miradas de mariposas,
tus dientes dividen la niebla en dos
mientras mis minutos desfilan uniformados.
Es bien sabido que los tranvías tienen ojos
y que el río desayuna nubes con chocolate,
por eso cuando echas una carta al buzón,
tus palabras, durante el viaje, celebran un guateque.
Algún día volverán tus dinosaurios de plástico,
seguro que comerás palomitas abrazada a una estrella,
y aunque amor es un palabra muy usada y muy gastada
esta claro que respira en el núcleo de todas las cosas.
coleccionas números y miradas de mariposas,
tus dientes dividen la niebla en dos
mientras mis minutos desfilan uniformados.
Es bien sabido que los tranvías tienen ojos
y que el río desayuna nubes con chocolate,
por eso cuando echas una carta al buzón,
tus palabras, durante el viaje, celebran un guateque.
Algún día volverán tus dinosaurios de plástico,
seguro que comerás palomitas abrazada a una estrella,
y aunque amor es un palabra muy usada y muy gastada
esta claro que respira en el núcleo de todas las cosas.