luci2
Poeta adicto al portal
En el Dios sacrificado, que te salva, te castiga y te tiende la mano,
en la filosofía, en la cordura y en la encrucijada de la vida
Yo creo, en el alma puro, de un niño inocente,
en su sonrisa, en sus verdades, en su mundo imaginario,
en el aura, que a menudo ellos, fácilmente captan,
Yo creo, en quien no cree, en quien, no siente, porque padece,
en el juez que juzga al imprudente, en el precavido que guarda,
en el sueño de Morfeo, por muy horrible que sea,
Yo creo, en las cosas bien hechas, en las palabras concretas,
en promesas a baja escala, en las metas complicadas,
en el cielo encapotado, en el mar bravo y rencoroso,
Yo creo, en la música celestial, en su medicina, en su mensaje espiritual,
en el reino de la tierra, en las tinieblas de malos deseos,
en cada causa ,causal, en los hechizos sin pócimas,, sin malicias,
Yo creo, en la institución familiar, en la magia, de la navidad,
en el vino y sus penas , en los que ahogan, sus lamentos,
en el necio, en el listo, en el que cuenta, sin contar con los demás.
Yo creo, en la psicología de cada ser humano, aun sin desarrollar,
en la estrategias, para hacer el bien y el mal, en la ceguera y en las pocas luces,
en la pereza y el desgano, en la constancia y el no rendirse en vano,
Yo creo, que todos, sin saberlo, actuamos, según las circunstancias,
Yo creo, que pocos, pueden remediar, sentirse en momentos determinados,
embriagados por el desengaño, del día, de los cambios, de toda ley,
de todo mandamiento, de las injusticias y las dolencias, de la edad,
de esa pizca de falta de interés, en ver con otros ojos, las posibilidades,
Yo creo y puedo equivocarme, que todos somos libres y justos al expresarnos,
según sus perjuicios , su fe, sus vivencias, sus derrotas y sus limitaciones.
en la filosofía, en la cordura y en la encrucijada de la vida
Yo creo, en el alma puro, de un niño inocente,
en su sonrisa, en sus verdades, en su mundo imaginario,
en el aura, que a menudo ellos, fácilmente captan,
Yo creo, en quien no cree, en quien, no siente, porque padece,
en el juez que juzga al imprudente, en el precavido que guarda,
en el sueño de Morfeo, por muy horrible que sea,
Yo creo, en las cosas bien hechas, en las palabras concretas,
en promesas a baja escala, en las metas complicadas,
en el cielo encapotado, en el mar bravo y rencoroso,
Yo creo, en la música celestial, en su medicina, en su mensaje espiritual,
en el reino de la tierra, en las tinieblas de malos deseos,
en cada causa ,causal, en los hechizos sin pócimas,, sin malicias,
Yo creo, en la institución familiar, en la magia, de la navidad,
en el vino y sus penas , en los que ahogan, sus lamentos,
en el necio, en el listo, en el que cuenta, sin contar con los demás.
Yo creo, en la psicología de cada ser humano, aun sin desarrollar,
en la estrategias, para hacer el bien y el mal, en la ceguera y en las pocas luces,
en la pereza y el desgano, en la constancia y el no rendirse en vano,
Yo creo, que todos, sin saberlo, actuamos, según las circunstancias,
Yo creo, que pocos, pueden remediar, sentirse en momentos determinados,
embriagados por el desengaño, del día, de los cambios, de toda ley,
de todo mandamiento, de las injusticias y las dolencias, de la edad,
de esa pizca de falta de interés, en ver con otros ojos, las posibilidades,
Yo creo y puedo equivocarme, que todos somos libres y justos al expresarnos,
según sus perjuicios , su fe, sus vivencias, sus derrotas y sus limitaciones.