Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Espectros
En la zona oscura de mi alma,
en el vértice de lo perfecto,
entra la noche blanca
la noche de los espectros,
se desnuda el aire,
se disuelve el viento,
y en la brisa me acarician
el mármol de unos dedos,
rozándome me dan fuerza,
mirándome, me dan miedo,
y los susurros del misterio
caminan sin detenerse,
hacia el cementerio,
tristes figuras inertes
son todas las sombras negras,
que plegadas están como velas
alumbrando cada muerto,
su propia calavera.
Autor: Ángel San Isidro
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