A Jirina K., prostituta en “Madame's”
Me llamas desde el fondo de la sima
con tu brújula inerte y nubiforme.
Pétalos por alas y un enigma como sino,
desciendo en oscuro vértigo a tus labios.
El húmedo pavimento del otoño me refleja,
soy hojarasca verdinegra entre tus manos,
falena monstruosa, sueño sin forma ni pretexto,
tu amante en las noches claras, inmóvil aliento.
Sangre detenida soy entre las rocas ateridas
de tu mirada opulenta, náyade disoluta,
feérica agonía, me adivinas en la absenta
que es el fuego donde ardo y tu esperanza.
Ya están mis pasos separados de mi sombra
que quedó colgada allí, en el cuajo de placenta
donde mis huesos sin luz naufragaron, pecio fueron.
Oh alondra jubilosa, sigue con tu silbo atroz:
el fondo de la sima ya está cerca y yo renazco.
Ilust.: “Recuerdos de Alejandría”. Pablo Santibáñez Servat
(del blog “Uno de los nuestros”.)
Me llamas desde el fondo de la sima
con tu brújula inerte y nubiforme.
Pétalos por alas y un enigma como sino,
desciendo en oscuro vértigo a tus labios.
El húmedo pavimento del otoño me refleja,
soy hojarasca verdinegra entre tus manos,
falena monstruosa, sueño sin forma ni pretexto,
tu amante en las noches claras, inmóvil aliento.
Sangre detenida soy entre las rocas ateridas
de tu mirada opulenta, náyade disoluta,
feérica agonía, me adivinas en la absenta
que es el fuego donde ardo y tu esperanza.
Ya están mis pasos separados de mi sombra
que quedó colgada allí, en el cuajo de placenta
donde mis huesos sin luz naufragaron, pecio fueron.
Oh alondra jubilosa, sigue con tu silbo atroz:
el fondo de la sima ya está cerca y yo renazco.
Ilust.: “Recuerdos de Alejandría”. Pablo Santibáñez Servat
(del blog “Uno de los nuestros”.)