Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
La negación de los rostros impermeabiliza su belleza,
temidos estambres de nácar florecen en el añil diáfano del mediodía.
Lotos de barros con fresas emulsionan cocinadas maniobras de súplica
en el dictamen del doctor de suicidios sin hora, el tiempo inventa para sí,
una piadosa mentira ,que el espejo llena de indefensión.
Los comedores están llenos de cometostadas que roen su victoria,
Robando pañuelos y carteras del pálido trastero donde Oliver twist.
Se ensucia la cara para pasar desapercibido.
Mientras Fagin le enseña los rincones conspiranoicos de la supervivencia.
Ángeles de demonios con resaca le hurtan paciencias sin norma.
Ni piadosas elecciones con suerte. Las calles son infiernos descarnados sin bondad.
Reservados todos los derechos©
temidos estambres de nácar florecen en el añil diáfano del mediodía.
Lotos de barros con fresas emulsionan cocinadas maniobras de súplica
en el dictamen del doctor de suicidios sin hora, el tiempo inventa para sí,
una piadosa mentira ,que el espejo llena de indefensión.
Los comedores están llenos de cometostadas que roen su victoria,
Robando pañuelos y carteras del pálido trastero donde Oliver twist.
Se ensucia la cara para pasar desapercibido.
Mientras Fagin le enseña los rincones conspiranoicos de la supervivencia.
Ángeles de demonios con resaca le hurtan paciencias sin norma.
Ni piadosas elecciones con suerte. Las calles son infiernos descarnados sin bondad.
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