Incipit Luis
Poeta recién llegado
Buenas, soy nuevo aquí, así que como obsequio y presentación os dejo aquí unos poemillas, y el link al poemario al que pertenecen. El poemario está estructurado en tres partes, cada una de las cuales es diferente al resto, aunque todas poseen tintes existencialistas y algunos temas recurrentes.
Muchas gracias por vuestras lecturas,
un abrazo a todos, tenéis aquí montado todo un mundo para los amantes de la poesía.
Muchas gracias por vuestras lecturas,
un abrazo a todos, tenéis aquí montado todo un mundo para los amantes de la poesía.
Primer balbuceo, sexta lucubración:
del anciano que da un manotazo a su despertador. Quizá de lo que sucede con las cosas serias de la vida, que han de ser mentadas en broma.
Anciano que emerges
y con esfuerzo conquistas la arena
has vivido tanto
has vivido la guerra
el hambre
otra España
y qué queda
has vivido la guerra y qué te queda
ahora más que entonces tienes la muerte cerca
tienes en tus huellas cadáveres
la piel cambiada y desechada de una serpiente
cuyo cuerpo se pierde en la marea
golpeado por el viento de Levante
el recuerdo y la pena
la lágrima del tiempo envuelve tu alma
una gota de cera derramada, reseca
sólida y vieja,
demacrada y olvidada.
Quizá vives otro oleaje, pero...
¿Con desgana?
Segundo balbuceo, lucubración final:
de quien extiende los brazos y no alcanza a tocar a nadie. De quien extiende sus lazos y no llegan más allá que sus brazos.
Puede ser cadena de fuego o llanto
que amarre firme al tormento
nieve que entierre bajo su manto
todo lo vivo y lo torne muerto.
Puede ser por calor o canto
que muera también el invierno
nieve derretida, tímido trébol
asoma su sonrisa en campo yermo.
Injuria el trébol al calor
el invierno dejó todo desierto.
Vivir solo no es vivir,
es peor que verse muerto.
Tercer balbuceo, octava lucubración:
del feliz fallecimiento de la libido cognoscendi. Quizá de un soneto joven.
Gotas de rocío de ron añejo
se descuelgan, tibias, en el valle
su sombra quebrada siembra la calle
lama a gusto el suelo, borracho viejo.
Entre palabras y vino el buen necio
pide saber más de lo que no sabe.
Ande escuche, calle usted, ría y cante
que no sufre quien siquiera entiende.
Asoma panza debajo del alma
vacía de todo lo que no es comida.
Llena de dulce, dulce ignorancia.
Tienda usted entre rimas pobres varias
la sombra de su vida paupérrima
y siga lamiendo el suelo pobre.
del anciano que da un manotazo a su despertador. Quizá de lo que sucede con las cosas serias de la vida, que han de ser mentadas en broma.
Anciano que emerges
y con esfuerzo conquistas la arena
has vivido tanto
has vivido la guerra
el hambre
otra España
y qué queda
has vivido la guerra y qué te queda
ahora más que entonces tienes la muerte cerca
tienes en tus huellas cadáveres
la piel cambiada y desechada de una serpiente
cuyo cuerpo se pierde en la marea
golpeado por el viento de Levante
el recuerdo y la pena
la lágrima del tiempo envuelve tu alma
una gota de cera derramada, reseca
sólida y vieja,
demacrada y olvidada.
Quizá vives otro oleaje, pero...
¿Con desgana?
Segundo balbuceo, lucubración final:
de quien extiende los brazos y no alcanza a tocar a nadie. De quien extiende sus lazos y no llegan más allá que sus brazos.
Puede ser cadena de fuego o llanto
que amarre firme al tormento
nieve que entierre bajo su manto
todo lo vivo y lo torne muerto.
Puede ser por calor o canto
que muera también el invierno
nieve derretida, tímido trébol
asoma su sonrisa en campo yermo.
Injuria el trébol al calor
el invierno dejó todo desierto.
Vivir solo no es vivir,
es peor que verse muerto.
Tercer balbuceo, octava lucubración:
del feliz fallecimiento de la libido cognoscendi. Quizá de un soneto joven.
Gotas de rocío de ron añejo
se descuelgan, tibias, en el valle
su sombra quebrada siembra la calle
lama a gusto el suelo, borracho viejo.
Entre palabras y vino el buen necio
pide saber más de lo que no sabe.
Ande escuche, calle usted, ría y cante
que no sufre quien siquiera entiende.
Asoma panza debajo del alma
vacía de todo lo que no es comida.
Llena de dulce, dulce ignorancia.
Tienda usted entre rimas pobres varias
la sombra de su vida paupérrima
y siga lamiendo el suelo pobre.
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