La palabra magia parece tener un componente de origen persa que en la antigüedad era atribuído a los sacerdotes y que denotaba un cierto "poder", un cierto "ser capaz de". A veces transcurrimos en el medio de un "ser capaces de" y de un "ser incapaces de". Y de ahí todas las neurosis. Con todo, hacer Poesía es como parir mundos en cada metáfora. Y "ser capaz" es una gloria porque rompe el himen del silencio. A veces, pagamos el salario de las musas, sublimando el dolor en estrofas. Otras es más fácil y cantamos lo que amarillea en los campos del corazón. Y así vamos...entre los "ser capaces de" y los "ser incapaces de ", entre los "saber hacer" y los "no saber hacer" de nuestras vidas.
Me encantó la magia de tu desove de metáforas. Lenguaje superior en la tarde de la vida. Besos, poetisa enorme. Daniel