emiled
Poeta adicto al portal
Pensamiento del atardecerNuestra vida es solitaria
como el pensamiento del atardecer;
apenas entró la luz
apagamos los cigarrillos,
el mar dulce emergió hacia el oeste
y volvimos a ser la nada
en el muelle sobre el otoño tardío.
Me basta ser nomás unas palabras
gastadas sobre un cántaro viejo.
Recuerdo las parras y el limonero
de hace unos veinte años
y el almendro testigo de las risas
y de tantas otras cosas.
Está bien, debería conformarme
con tener las piernas y poder hablar,
haber leído a Borges o a Eliot ,
haber sido un poco de ceniza
en un cenicero sucio.
Está bien.
Pero ya veo como se van las tardes
sin haber nada nuevo.
Con la tarde gris del trópico
y la muerte que se levanta,
arden las esclusas
y soy yo el que se apaga.
Lentamente.
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