Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se acaba pudriendo la presa en el contenedor metálico
llena de escoria y sangre violada
que una vez corría por las venas de la que estaba atada
marchitándose en la creación de sus lamentos.
Y no es para menos,
ocultar por mucho
lo que vejámenes promiscuos hicieron al cuerpo,
es contar todo ese sufrimiento ya no ajeno
de la que miró su foto
y nunca más volverá sintiendo.
Por eso, aquellos que hicieron lo que hicieron
por el simple hecho de cobrar su maldito dinero
o por darse el placer de matar por su corrupto sendero
solo merecen ser tratados
como bien son ellos.
De ahí que ahora entiendo
que perdonar
no es un deseo,
y aunque no saben lo que hacen,
entendiendo lo han hecho,
los aborrezco con todas mis fuerzas
de mi vida atada
ahora, un último destello.
llena de escoria y sangre violada
que una vez corría por las venas de la que estaba atada
marchitándose en la creación de sus lamentos.
Y no es para menos,
ocultar por mucho
lo que vejámenes promiscuos hicieron al cuerpo,
es contar todo ese sufrimiento ya no ajeno
de la que miró su foto
y nunca más volverá sintiendo.
Por eso, aquellos que hicieron lo que hicieron
por el simple hecho de cobrar su maldito dinero
o por darse el placer de matar por su corrupto sendero
solo merecen ser tratados
como bien son ellos.
De ahí que ahora entiendo
que perdonar
no es un deseo,
y aunque no saben lo que hacen,
entendiendo lo han hecho,
los aborrezco con todas mis fuerzas
de mi vida atada
ahora, un último destello.