A veces eres risa en la noche
y otras veces, brisa de mis soledades.
El camino ya está cansado de verte volver,
yo ya estoy asqueado de verte ir; eres bruma,
una niebla muerta, un saludo de lo perdido, existes
tantas veces en un solo deseo y te desvaneces más
rápido que un suspiro, tienes el camino en tus pies y
tus pies, ya están podridos de correr.
No eres soledad, no eres nostalgia, no eres ni sombra,
eres tú, la errante en mis sentidos, la disparatada
idea, el mal chiste de un arlequín, el velorio en una
fiesta.
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