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Y aún escribo...

Aisha Baranowska

Poeta que considera el portal su segunda casa
[video=youtube;RIH-AQMIVUE]http://www.youtube.com/watch?v=RIH-AQMIVUE[/video]





el poeta
nunca deja de escribir...
ni siquiera cuando muere...

pues, desde la sombra su voz se escapa
y oníricos pinta los paisajes:

rosas de fuego azul
que llueven de los cielos -
nubes de piedra gris y sol
que derrama la sangre oscura
del universo...

eternidad
de los abismos
entre la sonrisa - y el llanto...

los ojos clandestinos...

ojos transparentes - muros invisibles
del silencio...

palabras de tinta y luz
suspendidas en el aire...

besos de madera sobre la nieve...

música de las estrellas
que arden mientras duermen -

amor y lejanía -
y el tiempo sin piedad...

cuando desvanece el día -
en el sueño blanco
los ratones tienen alas - y vuelan...
vuelan - hacia el mar, más allá del horizonte...
y el gato de tamaño de la tierra
en la niebla se esconde...
su mirada es de fuego: tempestad y calor
para prender la vela en la noche fría -
y maullar de alegría salvaje...

dulce intoxicación -
la danza del corazón vivo...

...en el mundo del amor...
















[05/05/2014]
 
¡¡¡Grandioso!!! Tu poema, es de una maravilla incomparable Aisha,
con estupendas imágenes que le hacen más divino en sentimiento.
Place leerlo, una y otra ves, para descubrir su encanto.
 
El verdadero poeta, ese espíritu mediúmnico, nunca pueda dejar de escribir: es su castigo divino, tal que Sísifo y su roca. Su voz adquiere una sonoridad extratemporal y es, por eso, vencedor del tiempo. Tal como proponía Lezama Lima en su obra, cuando su poesía, su prosa, devenía en música que fluía de la eternidad. Para mí este poema participa de esa gozosa cualidad de lo eterno. Mi agradecimiento por haber podido participar de su conocimiento. Un abrazo,
miguel
 
Última edición:
El verdadero poeta, ese espíritu mediúmnico, nunca pueda dejar de escribir: es su castigo divino, tal que Sísifo y su roca. Su voz adquiere una sonoridad extratemporal y es, por eso, vencedor del tiempo. Tal como proponía Lezama Lima en su obra, cuando su poesía, su prosa, devenía en música que fluía de la eternidad. Para mí este poema participa de esa gozosa cualidad de lo eterno. Mi agradecimiento por haber podido participar de su conocimiento. Un abrazo,
miguel


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