Elisalle
Poetisa
ILIMITADA…
Nunca sé el límite de las cosas.
A veces vuelo muy lejos más allá de los linderos;
Otras, me quedo impertérrita en la puerta de casa,
correteando los fantasmas que crea la imaginación.
Abuso de los pasillos y hago el amor con la ventana
cuando la tarde pinta naranja el vacío en los árboles.
Me invento enamorados que se van al ruedo por mí
como aquella vez hace tiempo ya…
Soy un poco ángel pero el pecado lo destrona
y me hundo en los arrabales de música y moho.
A veces no me encuentro y salgo a buscarme
porque quiero regresar a mi guarida de lamentos conmigo,
Imperdonables por mentirosos porque también los invento.
No puedo vivir sin lamentos, son como la sal de mi alimento
y no como sin sal.
Hoy vi esfumarse un vello en mi ceja cuando las depilaba
y no supe cómo pero de pronto me dolió una que no vi,
cambió de color y tengo miedo del tiempo que no avisa,
que la prisa lo pone huracanado y no advierte los cambios.
Me transformo en volcán apagado
cuando la libertad está en veda.
Siento que revientan mis amígdalas del desespero.
Voy por una flor amarilla y la sostengo sin cortarla
porque es mi propio sol que acaricio entre las manos.
Manos que tanto adoran la palabra y de puro amor
la deshonran.
Si camino calle arriba hago zancadillas para llegar primero;
si volteo a ver quién se acerca me doy cuenta que voy sola ja
Quiero ganarme a mí misma porque me tengo envidia
y quiero ser más de lo que fui hace media hora.
Quiero alcanzar los minutos que se me quedaron atrás.
Quiero aventurar más lejos arriesgando la existencia
El mundo se me está haciendo pequeño,
tan pequeño,
sin embargo,
no encuentro los límites del cielo.
Margarita
05/03/2014
Nunca sé el límite de las cosas.
A veces vuelo muy lejos más allá de los linderos;
Otras, me quedo impertérrita en la puerta de casa,
correteando los fantasmas que crea la imaginación.
Abuso de los pasillos y hago el amor con la ventana
cuando la tarde pinta naranja el vacío en los árboles.
Me invento enamorados que se van al ruedo por mí
como aquella vez hace tiempo ya…
Soy un poco ángel pero el pecado lo destrona
y me hundo en los arrabales de música y moho.
A veces no me encuentro y salgo a buscarme
porque quiero regresar a mi guarida de lamentos conmigo,
Imperdonables por mentirosos porque también los invento.
No puedo vivir sin lamentos, son como la sal de mi alimento
y no como sin sal.
Hoy vi esfumarse un vello en mi ceja cuando las depilaba
y no supe cómo pero de pronto me dolió una que no vi,
cambió de color y tengo miedo del tiempo que no avisa,
que la prisa lo pone huracanado y no advierte los cambios.
Me transformo en volcán apagado
cuando la libertad está en veda.
Siento que revientan mis amígdalas del desespero.
Voy por una flor amarilla y la sostengo sin cortarla
porque es mi propio sol que acaricio entre las manos.
Manos que tanto adoran la palabra y de puro amor
la deshonran.
Si camino calle arriba hago zancadillas para llegar primero;
si volteo a ver quién se acerca me doy cuenta que voy sola ja
Quiero ganarme a mí misma porque me tengo envidia
y quiero ser más de lo que fui hace media hora.
Quiero alcanzar los minutos que se me quedaron atrás.
Quiero aventurar más lejos arriesgando la existencia
El mundo se me está haciendo pequeño,
tan pequeño,
sin embargo,
no encuentro los límites del cielo.
Margarita
05/03/2014
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