Carmelito es de granero,
un ratón muy aseado,
tiene pulcro y ordenado
su hogar en un agujero
Le persigue el gato Lucio
haragán y pretencioso
nada tiene de hacendoso
y además está muy sucio.
El bribón le metió el brazo
hasta el mismo comedor
Carmelo con tenedor
le asestó todo un pinchazo
¡Por mi santa madre gata!
¡maldito seas roedor...
-Gritó lleno de dolor
-me has destrozado la pata!.
Carmelo que es muy humano
dijo al curar sus herida
Te las tienes merecidas,
por intruso y por ufano.
Lucio contiene su instinto
pues observa emocionado
Que Carmelo lo ha curado
y ahora es un gato distinto
-Juro que seré tu amigo
sube a en mi lomo Carmelo
pasearemos con Platero
por esos campos de trigo.
Para sellar su amistad
en el mejor restaurante
el mas pijo y elegante
se fueron a la ciudad.
La cena fue todo un lujo,
Ratatouille les cocinó
y de menú les sirvió
queso, sardinas y orujo.
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