Daltrangello
Poeta recién llegado
Es instante, es fugacidad, no
¡Es subversión indecorosa!
piedras que serán piedras
y todo lo que ayer fueron
perdurará fosilizado.
Es calor, hierro vigoroso
noche vertida en espiral
pérdida del conocimiento
y del miedo a ser uno mismo.
Vi-vibración, mundana arteria
que no permanece ni retorna
un sentimiento de culpa en su rostro
el cadáver descompuesto, una lágrima
la lápida dispuesta sobre el fango, vida
del rostro, de la culpa, de la lágrima
un verso de alabanza legendaria, dos
versos acunados sobre el incienso maternal
injuriando de la estática su todo.
Células de nuestra piel
que mueren en la almohada
que ya no tienen nombre
que son alteraciones concebidas
por la voluntad ininteligible
es decir,
la cicatriz primaria en el cielo,
dos miligramos de evolución,
en palabras poco oportunas,
la ausencia conceptualista del futuro.
Y ella construye una
arcada incandescente para
su pretérito, quizás dos
otra para el azar.
¿Acaso no se materializa allí
un consenso resignado al extravío?
¡Es subversión indecorosa!
piedras que serán piedras
y todo lo que ayer fueron
perdurará fosilizado.
Es calor, hierro vigoroso
noche vertida en espiral
pérdida del conocimiento
y del miedo a ser uno mismo.
Vi-vibración, mundana arteria
que no permanece ni retorna
un sentimiento de culpa en su rostro
el cadáver descompuesto, una lágrima
la lápida dispuesta sobre el fango, vida
del rostro, de la culpa, de la lágrima
un verso de alabanza legendaria, dos
versos acunados sobre el incienso maternal
injuriando de la estática su todo.
Células de nuestra piel
que mueren en la almohada
que ya no tienen nombre
que son alteraciones concebidas
por la voluntad ininteligible
es decir,
la cicatriz primaria en el cielo,
dos miligramos de evolución,
en palabras poco oportunas,
la ausencia conceptualista del futuro.
Y ella construye una
arcada incandescente para
su pretérito, quizás dos
otra para el azar.
¿Acaso no se materializa allí
un consenso resignado al extravío?
Última edición: