Un dragón dorado y enano
Sobrevoló mi frente.
Un par de duendes rojos
Pasan corriendo entre mis dedos.
Un metro de arcoíris
Blandía como espada
El reparador de sueños
Defendiendo el azul
Del Unicornio de Silvio.
Entre marañas de coloridas sirenas
Despierta el prisma de mis ojos
Para ver el mundo a mi manera
Y controlar los trazos libres
Del corazón, al niño más puro.
Y veo al fondo, el horizonte zafiro
Y me inspiro en el ocaso morado.
Allí yace calcinado el sol inoportuno
De recuerdos enterrados.
Mi sangre se vierte en el campo
Donde siempre están inertes
Mis hermanos recordados.
Son estandarte de mi bandera
En la guerra de Media Tierra
(No Tierra-Media)
Entre elfos y demonios
Entre hadas y sátiros.
La fantasía que en mi mar
Se desboca, a lindas sirenas
Les vuelve locas e hipnotiza
A los héroes, sus sueños.
Les atrapo en el aire a la musa
La que se materializa
En palabras y versos
En sentimientos y frases.
Es mi Fantasita querella
La que vuelco por todos lados
Para el sano deleite
Que penetra los cerebros a
A través de los ojos.
Franklin Villanueva
Sobrevoló mi frente.
Un par de duendes rojos
Pasan corriendo entre mis dedos.
Un metro de arcoíris
Blandía como espada
El reparador de sueños
Defendiendo el azul
Del Unicornio de Silvio.
Entre marañas de coloridas sirenas
Despierta el prisma de mis ojos
Para ver el mundo a mi manera
Y controlar los trazos libres
Del corazón, al niño más puro.
Y veo al fondo, el horizonte zafiro
Y me inspiro en el ocaso morado.
Allí yace calcinado el sol inoportuno
De recuerdos enterrados.
Mi sangre se vierte en el campo
Donde siempre están inertes
Mis hermanos recordados.
Son estandarte de mi bandera
En la guerra de Media Tierra
(No Tierra-Media)
Entre elfos y demonios
Entre hadas y sátiros.
La fantasía que en mi mar
Se desboca, a lindas sirenas
Les vuelve locas e hipnotiza
A los héroes, sus sueños.
Les atrapo en el aire a la musa
La que se materializa
En palabras y versos
En sentimientos y frases.
Es mi Fantasita querella
La que vuelco por todos lados
Para el sano deleite
Que penetra los cerebros a
A través de los ojos.
Franklin Villanueva