Sancruz
Poeta recién llegado
Un hombre misterioso va
por una calle angosta de esta ciudad
su rostro de miedo esta oculto
entre su barba y su pipa.
Sus pasos se dirigen aquel jardín
que acuñado en casas viejas existe allí
no es un individuo, son varios mil
los que asisten a este sitio y no tiene fin
están para robar el aroma de la rosas
de aquella niñas mozas que no pudieron surgir
están con un cincel, destruyendo un clavel
y con un triste engaño, marchitando un geranio
Y no fue un genio quien moldeo aquellos cuerpos
fueron tantas manos necias de lugares impureza
son las flores de la urbe, son mujeres que se hunden
en el sexo de mil bestias en una esperanza muerta.
Y el surco tan profundo no lo hizo un labrador
ni el musgo de sus muslos fue secado con el sol
son las flores de la urbe, son mujeres que se pudren
por algunos cuantos sucres, para salvar a sus hijos (Sucre= ex moneda del Ecuador)
No tienen ya mas tierra, que las pueda dar vigor
ni siquiera una maseta, solo un prostíbulo sin calor
solo un prostíbulo sin calor.
por una calle angosta de esta ciudad
su rostro de miedo esta oculto
entre su barba y su pipa.
Sus pasos se dirigen aquel jardín
que acuñado en casas viejas existe allí
no es un individuo, son varios mil
los que asisten a este sitio y no tiene fin
están para robar el aroma de la rosas
de aquella niñas mozas que no pudieron surgir
están con un cincel, destruyendo un clavel
y con un triste engaño, marchitando un geranio
Y no fue un genio quien moldeo aquellos cuerpos
fueron tantas manos necias de lugares impureza
son las flores de la urbe, son mujeres que se hunden
en el sexo de mil bestias en una esperanza muerta.
Y el surco tan profundo no lo hizo un labrador
ni el musgo de sus muslos fue secado con el sol
son las flores de la urbe, son mujeres que se pudren
por algunos cuantos sucres, para salvar a sus hijos (Sucre= ex moneda del Ecuador)
No tienen ya mas tierra, que las pueda dar vigor
ni siquiera una maseta, solo un prostíbulo sin calor
solo un prostíbulo sin calor.