Lebowsky
Poeta que considera el portal su segunda casa
Todas las aguas
van a parar al mar
hay trayectorias arduas
e ignorancias que dan paz.
Entre las ruinas
de las hordas babuinas
emergemos a la superficie
a que el sol nos acaricie.
Como ciegos topos sabios
sin ver lo que observamos
esperando escuchar de otros labios
ingenuas palabras de amor.
Hablo en el lenguaje del árbol
inmóvil pero inquieto
comunicándome únicamente
con el susurro de mis hojas.
Todas las palabras
que se dicen al azar
son inseguramente ciertas y
certeramente vanidad.
van a parar al mar
hay trayectorias arduas
e ignorancias que dan paz.
Entre las ruinas
de las hordas babuinas
emergemos a la superficie
a que el sol nos acaricie.
Como ciegos topos sabios
sin ver lo que observamos
esperando escuchar de otros labios
ingenuas palabras de amor.
Hablo en el lenguaje del árbol
inmóvil pero inquieto
comunicándome únicamente
con el susurro de mis hojas.
Todas las palabras
que se dicen al azar
son inseguramente ciertas y
certeramente vanidad.
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