Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Rompo en el aire
las cadenas que me ataban
y camino profanando tú sepulcro
esperando que nunca más revivas.
Con pacto de sangre
hoy sello mis palabras
para que no se las lleve el viento
y se mantengan inmaculadas.
Un vidrio sucio encontré en el suelo
con el cual haré tal sacrilegio.
Pondré hiel a la tumba
donde se cobijan tus huesos
para recordar los desprecios
que hoy profeso sin medida.