darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Por qué la vida se torna mística
cuando envejecemos con el silencio?
Un cuerpo espera en el hogar
del infortunio,
todo va pasando,
el tren y el péndulo
de un poema,
pasan las imágenes
y me retuerzo al sentir
ese viento plúmbeo,
la neblina asfixia el recodo
de una interrogante hecha nudo.
Ahogándome en el mar
de la preocupación,
la densidad de un ruido agudo
arranca las vísceras del furor.
Todos callan,
muchos lloran silentes,
otros viven porque les ha tocado vivir,
otros ríen para disfrazar el horror
de la desdicha.
Tampoco creo que sea entretenido
el más allá,
cuando el más acá
es una gusanera emanando
el hedor del tiempo.
Cuento sílabas para no ahorcarme
en remordimientos,
para ver los pensamientos hipócritas
de los demás,
oscuras ideas que no escapan
por el temor,
por las ansias de perturbar
el ombligo de un abismo.
Adiós a los ambientes acosados
por las primaveras,
por los frutos ingentes,
entre mi yo y el minimalismo
la muselina viste mi alma corrompida
y taciturna.
cuando envejecemos con el silencio?
Un cuerpo espera en el hogar
del infortunio,
todo va pasando,
el tren y el péndulo
de un poema,
pasan las imágenes
y me retuerzo al sentir
ese viento plúmbeo,
la neblina asfixia el recodo
de una interrogante hecha nudo.
Ahogándome en el mar
de la preocupación,
la densidad de un ruido agudo
arranca las vísceras del furor.
Todos callan,
muchos lloran silentes,
otros viven porque les ha tocado vivir,
otros ríen para disfrazar el horror
de la desdicha.
Tampoco creo que sea entretenido
el más allá,
cuando el más acá
es una gusanera emanando
el hedor del tiempo.
Cuento sílabas para no ahorcarme
en remordimientos,
para ver los pensamientos hipócritas
de los demás,
oscuras ideas que no escapan
por el temor,
por las ansias de perturbar
el ombligo de un abismo.
Adiós a los ambientes acosados
por las primaveras,
por los frutos ingentes,
entre mi yo y el minimalismo
la muselina viste mi alma corrompida
y taciturna.