• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Silla de ruedas

prisionero inocente

Poeta que considera el portal su segunda casa
Para ser practico
y no excluir la idea de la reencarnación
diré que el alma es una silla de ruedas
que llega al fondo del mar
tras la muerte de un viejo.
(Porque no creo en los milagros, en eso
que los paralizados se levanten y empiecen andar de un día para otro)
... Y llevada por las corrientes
sigue un camino sin semáforos,
a veces se eleva, como para no quebrar una concha
(pura casualidad)
y desprendida de su razón de ser,
muy pronto la naturaleza le encuentra una utilidad,
la viste de corales, la propone ante el universo
como el hábitat de peces y otras criaturas
con más cerebro que los que la tiraron
pensando que ya no sirve para nada..
 
Última edición:
Original esta comparación tuya del alma con una silla de ruedas. Es cierto que toda materia se transforma, los objetos se destruyen lentamente, pero en esa lenta destrucción deviene una utilidad. Quiero suponer que el alma también sobrevive de algún modo, en algún lugar que nosotros ni imaginamos. Interesante reflexión, querido amigo. Mis estrellas para ti. Un abrazo.
 
parece la debilidad de seguir y caminar por los caminos labrados,
quizá la impotencia de sentirnos inhabilitados
pero hay que correr contra viento y marea,
abrazos a la distancia
Denn
 
Qué comparación, compañero, esa silla de ruedas camina junto a nosotros hasta que ya no caminamos, entonces se despeña por el acantilado abajo hasta que sea un océano con su oleaje quien la lleve de un lugar a otro, ahora en marinas nebulosas de algas y conchas, crustáceos,... pareces aludir a los suicidas en el último trecho, quienes arrojan de por si su silla al mar sin esperar entregan su oportunidad de conducir por la sistemática libertad de elección del ser humano su silla a su conveniencia y será el azar del mar quien la pueble de corales, cangrejos ermitaños y otras soluciones que la vida ofrece para cuando ya ni el mar se desplace, ocultarla y decidir por fin... su fin, valga la redundancia. Abrazos, voy a engrasar mi silla, no sea que se me desvíe.
 
Para ser practico
y no excluir la idea de la reencarnación
diré que el alma es una silla de ruedas
que llega al fondo del mar
tras la muerte de un viejo.
(Porque no creo en los milagros, en eso
que los paralizados se levanten y empiecen andar de un día para otro)
... Y llevada por las corrientes
sigue un camino sin semáforos,
a veces se eleva, como para no quebrar una concha
(pura casualidad)
y desprendida de su razón de ser,
muy pronto la naturaleza le encuentra una utilidad,
la viste de corales, la propone ante el universo
como el hábitat de peces y otras criaturas
con más cerebro que los que la tiraron
pensando que ya no sirve para nada..


Prisionero inocente
El alma y la silla de ruedas, excelente metáfora la que desarrollas
en tus letras, realmente nos lleva a la reflexión.
El sistema no me permite dejarte la máxima valoración pero sin duda la mereces.
Mis estrellas y un abrazo.
Ana
 
A mí también me parece muy original tu comparación del alma con una silla de ruedas. Todo el poema es original pero esa comparación es particularmente impactante.
Y, a pesar de que creo en los milagros y no en las casualidades, me resultan muy interesantes tus versos, tus ideas.
Me encantó leerte.

Saludos y estrellas.

-cass-
 
Acabo de ahogarme en la profundidad de tu poema. Creo que voy a tardar en recuperar el aliento. Bueno, hay que ser para poder escribir algo tan pensado y hermoso. No puedo más que descubrirme de admiración ante tus palabras.
Sublime volver a retomar disfrutar con tus pensamientos.
Un abrazo cálido.
 
Sin duda unos de los mejores trabajos poéticos que he leido en el portal.
Tu imaginación y creatividad no tiene límites.
Un abrazo, mi amigo.
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba