ludmila
Poeta veterano en el portal
Tendría que volverme acequia,
transparente arroyo de tu calma
militante en el deseo.
Un adiós que enfurece
al instinto desafiante
porque ya no tiene competencia,
se aburre en la melancolía
de los crepúsculos.
Se atiene a la complacencia
de los vencidos
porque ya no hay guerra
sin tu boca.
No existe el clarividente exceso
de palabras en la clepsidra de Dante
y el río Acheron se mezcla
con la tristeza
en la mágica autopista
de los infiernos.
transparente arroyo de tu calma
militante en el deseo.
Un adiós que enfurece
al instinto desafiante
porque ya no tiene competencia,
se aburre en la melancolía
de los crepúsculos.
Se atiene a la complacencia
de los vencidos
porque ya no hay guerra
sin tu boca.
No existe el clarividente exceso
de palabras en la clepsidra de Dante
y el río Acheron se mezcla
con la tristeza
en la mágica autopista
de los infiernos.
Última edición: