La maldad que se sirve en besos,
traiciones escondidas bajo la boca,
una eternidad y más que eso,
es lo que dura el sabor de la derrota.
Soledad acompañada de un amante,
el enemigo acariciándote la piel,
la mejor manera de matar con arte,
es jurándole un enorme querer.
Soy a quien más le temes,
el fuego que no te cansas de tocar,
soy la promesa que miente,
y he venido a dominarte una vez más.
Déjame entrar en tu agonía,
iré disfrazado de redención,
mis ojos hipnotizan,
sin palabras tengo el control.
Soy lo prohibido y la tentación,
soy problema y también solución,
el susurro en tus oídos,
soy y seré aquella necia voz.
El sólo recordarme te haría daño,
pues de mis ojos brota el mal,
no soy tan dulce como tenías pensado,
acércate demasiado y te arrepentirás.
Soy la sed que no busca agua,
soy el hambre que no quiere pan,
un diluvio donde no hay paraguas,
soy el amor y una vez dentro no hay marcha atrás.
traiciones escondidas bajo la boca,
una eternidad y más que eso,
es lo que dura el sabor de la derrota.
Soledad acompañada de un amante,
el enemigo acariciándote la piel,
la mejor manera de matar con arte,
es jurándole un enorme querer.
Soy a quien más le temes,
el fuego que no te cansas de tocar,
soy la promesa que miente,
y he venido a dominarte una vez más.
Déjame entrar en tu agonía,
iré disfrazado de redención,
mis ojos hipnotizan,
sin palabras tengo el control.
Soy lo prohibido y la tentación,
soy problema y también solución,
el susurro en tus oídos,
soy y seré aquella necia voz.
El sólo recordarme te haría daño,
pues de mis ojos brota el mal,
no soy tan dulce como tenías pensado,
acércate demasiado y te arrepentirás.
Soy la sed que no busca agua,
soy el hambre que no quiere pan,
un diluvio donde no hay paraguas,
soy el amor y una vez dentro no hay marcha atrás.