IR AL ENCUENTRO DE GAIA
Paradójicamente abierto, latente
éter de tapas portadoras de hendiduras
en los carriles del destino del alma
que triste se entrega a la energía.
Panorámica, sangre de túnicas
viento amarillo de carne adivinada
donde palpita el espíritu animado,
Gaia.
Me llamas a tu aureola de las podas
altar abortado de sangre alabada
para el cuerpo que se hunde en piras
que, clásicas, danzan en la melancolía.
Gaia,
mis miembros desnudos, enraizada tierra
en palmos de aguas ascendentes
y fragmentos de ardor refrescante.
Miro la celebración de un ciempiés,
presiento a los druidas del oxigeno
que me saturan los pulmones de sangre,
es nuevo tu amanecer para la memoria
en un tiempo de aligeradas trinidades.
Me estremezco en la erosión del espacio,
poder absurdo, energía de vibraciones
casi anamórficas que respiran amplitudes
para prevalecer en nuestros días intocables.
Pero en esa actitud despliego solapas,
mi existencia entre los viejos susurros
que, casi teológicos, son crepúsculo
de moradas llenas de serenidad, púrpura
para invadirme de impactos humanos,
orgánico en la división del vientre
que se ofrece abierto a la madre tierra.
Gaia tu cuerpo respira esperanza,
un respeto de memorias asemilladas.
* * * * * * *
luzyabsenta
Gaia representa un encuentro (alemrac) con su naturaleza, con la belleza suprema de las esperas inmanentes donde el resurgir es un paraguas de esencias amables. Ir hacia ella es girar en tus días, horas….
Paradójicamente abierto, latente
éter de tapas portadoras de hendiduras
en los carriles del destino del alma
que triste se entrega a la energía.
Panorámica, sangre de túnicas
viento amarillo de carne adivinada
donde palpita el espíritu animado,
Gaia.
Me llamas a tu aureola de las podas
altar abortado de sangre alabada
para el cuerpo que se hunde en piras
que, clásicas, danzan en la melancolía.
Gaia,
mis miembros desnudos, enraizada tierra
en palmos de aguas ascendentes
y fragmentos de ardor refrescante.
Miro la celebración de un ciempiés,
presiento a los druidas del oxigeno
que me saturan los pulmones de sangre,
es nuevo tu amanecer para la memoria
en un tiempo de aligeradas trinidades.
Me estremezco en la erosión del espacio,
poder absurdo, energía de vibraciones
casi anamórficas que respiran amplitudes
para prevalecer en nuestros días intocables.
Pero en esa actitud despliego solapas,
mi existencia entre los viejos susurros
que, casi teológicos, son crepúsculo
de moradas llenas de serenidad, púrpura
para invadirme de impactos humanos,
orgánico en la división del vientre
que se ofrece abierto a la madre tierra.
Gaia tu cuerpo respira esperanza,
un respeto de memorias asemilladas.
* * * * * * *
luzyabsenta
Gaia representa un encuentro (alemrac) con su naturaleza, con la belleza suprema de las esperas inmanentes donde el resurgir es un paraguas de esencias amables. Ir hacia ella es girar en tus días, horas….
Última edición: