Han pasado los años
y yo sigo aquí,
"en el mismo lugar
y con la misma gente",
siempre fiel.
fiel a mis ideas, a mi comportamiento
fiel a mi capacidad y a mi razonamiento.
fiel a mi orgullo, a mis mentiras
fiel a mis deseos e intrigas.
fiel a mi voz, a mi furia
fiel a mi grito y a mis dudas.
fiel a mi vida, a mi amor
fiel a mi tristeza y a mi dolor
sé que no voy a vivir para siempre,
pero ésta es mi vida
¿estás feliz con la tuya?
tal vez; muchos quieren cambiar
pero nunca podrán
Cuando era pequeño -de unos once años- miraba a mi abuela creía que ella siempre había sido vieja; y yo no podía recordar otra cosa de mí que haber sido niño toda mi vida.
Le daban ataques de risa a mi abuela cuando decía "en toda mi vida no había visto tal cosa". Tanto le divertía mi expresión que buscaba provocarla.
Ese instante de la vida en el que se empieza a sentir seguridad y surge el reto a la protección paterna es muy interesante. Yo recuerdo que tenía todas las soluciones para hacer de este mundo algo mejor para todos, incluyéndome. No sabía que mi cerebro aún no concluía su desarrollo pleno y una parte importante de los mecanismos de sobrevivencia no tenia oficina neuronal para hacer su trabajo.
Para mí, como para muchos fue una edad de cuestionamientos y búsquedas. Estuvo siempre presente la educación familiar que sirvió de mucho. Pero, ante la realidad, muchas cosas se sumaron y descartaron en el camino para asumir una personalidad propia en la integración a la sociedad.
Me miro en tu poema y sé que soy un individuo muy diferente al que fui a los 17 o 18 años. Pocas cosas en las que creía subsisten en mi consciencia hoy, pero la transformación fue paso a paso, en su preciso momento y circunstancia. "
Bástele al día su afán".
Y bueno, leo tu poema y medito, no cuestiono su contenido, comparo, todos somos diferentes y la vida nos ofrece muchas sendas.
Te mando un afectuoso saludo, es un placer compartir este espacio literario contigo.
Te deseo felices letras.
Aprovechando el ejemplo. Nota para recordarnos algo sobre las inserciones de párrafos o frases ajenas :
Cuando se incluye un verso o "letra" de algún texto que no es propio, o que nos sirvió de inspiración para un texto, se puede entrecomillar o poner con un tipo de letra diferente.
(Esto incluye a los dichos de uso común o frases célebres, citas bíblicas, etc.)
"en el mismo lugar
y con la misma gente"
o
en el mismo lugar
y con la misma gente
lo más adecuado es citar al autor con un * en el final del texto subrayado o resaltado, y al final poner la cita *de Juan Gabriel.
Suele suceder que (aunque no es el propósito del autor tomar un verso ajeno) las palabras e ideas concuerdan porque se han integrado a nuestros diálogos cotidianos como parte del equipaje cultural en que nos hemos formado, no sentimos al escribirlo que estamos tomando parte de la obra de otro autor, colocándolo así, surgen pronto las acusaciones de plagio y posteriores dudas sobre la autenticidad de la obra de un autor.
Cuestionamiento que después le resulta indeseable e insoportable, porque en duda queda la autenticidad de todo cuanto escribe.
He visto a muchos escritores padecer el resto de su vida por una omisión así. Incluso, a un director de facultad de la Universidad Nacional Autónoma de México le ha costado el puesto junto con el prestigio como poeta y escritor.